El VAR revisó durante más de dos minutos el supuesto codazo de Arda Güler a Peque, pero ninguna toma permitía verificar la acción. Sin una imagen clara, el protocolo impide intervenir.
El Real Madrid – Sevilla que se disputa en el Santiago Bernabéu ya tiene su gran polémica. Minutos antes del primer gol madridista, obra precisamente de Arda Güler, el turco protagonizó una acción con Peque en la que suelta el brazo hacia atrás y que muchos aficionados han señalado como un codazo. El VAR estuvo revisando la jugada durante 2 minutos y 20 segundos antes de informar al colegiado.
El árbitro lo explicó en el campo
Según ha podido saber Archivo VAR, Busquets Ferrer informó a los jugadores sobre el terreno de juego de que la acción no podía verificarse al no existir una toma apropiada para ello. La revisión, por tanto, no terminó con una decisión sobre la jugada, sino con la constatación de que no había imágenes suficientes para valorarla.
🖥️💥 El VAR no pudo analizar la acción entre Arda Güler y Peque.
❌ Tras revisar todas las cámaras disponibles durante 2:20′, no encontró una toma en la que se apreciase con claridad el punto de impacto y la intensidad.
▪️ Al no existir una toma adecuada, no puede intervenir. https://t.co/xgzyudYXJt
— Archivo VAR (@ArchivoVAR) October 18, 2026
Una acción lejos del balón
La explicación está en dónde ocurre. El choque se produce a unos 30 metros de donde se está desarrollando la jugada, por lo que las cámaras no estaban enfocando a esos jugadores. Las repeticiones disponibles son todas planos lejanos: la cámara aérea, la de fondo de portería y otras tomas generales.
En ninguna de ellas se aprecia el punto de contacto ni la intensidad. Se ve que Güler suelta el brazo, pero no si impacta en el rostro, si lo hace con el codo, si se trata de un simple empujón o si hay fuerza excesiva. Son escenarios muy distintos, y cada uno tendría una sanción diferente o ninguna.
El protocolo, bien aplicado
Si el VAR no puede verificar qué ocurrió exactamente, no puede intervenir. Tampoco puede llamar al árbitro al monitor para enseñarle una toma lejana que no aclara nada. Como explicó hace unas semanas el CEO del CTA, Fran Soto, para que el VAR recomiende una revisión tiene que existir una imagen clara. En esta jugada no la había.
La actuación del VAR, por tanto, fue correcta. La sala VOR trabaja con las imágenes que le llegan, y la producción de la retransmisión es un asunto ajeno a los árbitros, al VAR y al CTA. El problema no estuvo en el procedimiento, sino en que ninguna cámara captó la acción como para poder juzgarla.