El VAR volvió a escoger un frame erróneo para analizar una acción al límite que fue clave en el Real Sociedad – Barcelona.
El partido entre la Real Sociedad y el FC Barcelona dejó una nueva polémica arbitral relacionada con el fuera de juego semiautomático. Un gol de Lamine Yamal fue anulado por una posición adelantada milimétrica que, tras un análisis detallado de las imágenes, presenta un problema de base mucho más grave que la propia decisión final: la elección de un frame incorrecto por parte del VAR.
La acción ya generó dudas desde el primer momento. La representación 3D del fuera de juego apenas mostraba ventaja posicional alguna, lo que despertó la polémica entre aficionados y analistas. Sin embargo, el verdadero problema no está en si el fuera de juego es más o menos justo, sino en cómo se llegó a esa conclusión.
¿Qué frame debe escoger el VAR?
El reglamento es claro: el momento que debe tomarse como referencia para trazar las líneas del fuera de juego es el primer punto de contacto del pasador con el balón. No uno posterior, no el último toque, y desde luego no un frame en el que el balón ya ha abandonado el pie. Esa precisión es fundamental cuando se trata de acciones tan ajustadas.
Tras revisar con calma todas las repeticiones disponibles, se aprecia con claridad que el VAR, con Del Cerro Grande al frente, no eligió el frame correcto. En el primer contacto real con el balón, Lamine Yamal tiene toda la planta del pie completamente apoyada en el suelo. Sin embargo, en el frame utilizado para el análisis del fuera de juego, el jugador ya no apoya toda la planta, sino únicamente la puntera. Esto solo puede significar una cosa: ese frame corresponde a varios fotogramas después del contacto inicial.
🚨💥 ¡𝗡𝘂𝗲𝘃𝗼 𝗲𝗿𝗿𝗼𝗿 𝗱𝗲𝗹 𝗦𝗔𝗢𝗧 𝗮𝗹 𝗲𝗹𝗲𝗴𝗶𝗿 𝗲𝗹 𝗳𝗿𝗮𝗺𝗲!
▪️ En el primer contacto de Koundé con el balón, Lamine Yamal tiene el pie totalmente apoyado.
❌ Sin embargo, el VAR escogió un frame en el que el pie de Lamine 𝗡𝗢 coincide con ello. pic.twitter.com/weIjl7EoZB
— Archivo VAR (@ArchivoVAR) January 19, 2026
Por tanto, el punto de partida del análisis ya es erróneo. No se está evaluando la posición del jugador en el momento reglamentario, sino en uno posterior, cuando el balón ya está saliendo del pie del pasador o incluso cuando el contacto ya ha finalizado. En acciones tan ajustadas, ese desfase de apenas unos milisegundos puede ser determinante.
Este no es un error aislado. La incorrecta selección del frame se ha convertido en uno de los grandes problemas estructurales del VAR y del propio sistema de fuera de juego semiautomático. O bien los árbitros no tienen la formación necesaria para identificar con exactitud el primer punto de contacto, o bien las herramientas de las que disponen no permiten hacerlo con la precisión que se exige. En ambos casos, el resultado es el mismo: decisiones basadas en un punto de partida incorrecto.
La toma de línea de gol desapareció
Además, en este caso concreto, la falta de una cámara perfectamente alineada con la acción impide verificar con absoluta certeza si existe o no fuera de juego. La cámara de línea de gol, tan usada para numerosas repeticiones durante la gran mayoría de los partidos, no se mostró ni una sola vez en la noche de ayer en el estadio de Anoeta.
Lo sucedido en el Real Sociedad–Barcelona no es una excepción. Es una confirmación más de que el sistema sigue fallando en su punto más básico: determinar correctamente el momento exacto en el que debe analizarse la jugada. Y sin ese punto de partida correcto, cualquier decisión posterior queda seriamente comprometida.