El análisis arbitral de una jornada de Champions marcada por la polémica en los encuentros de los equipos españoles.
La última jornada de la fase de grupos de la UEFA Champions League dejó a prácticamente todos los equipos españoles jugándose algo importante, con la única excepción del Villarreal. Fue una noche cargada de tensión competitiva… y también de decisiones arbitrales relevantes, algunas de ellas con impacto directo en el desarrollo de los partidos y en la clasificación final.
Desde el punto de vista arbitral, la jornada dejó un amplio abanico de situaciones: acciones claras mal resueltas, otras bien interpretadas pese a la polémica, y varios ejemplos de cómo el criterio UEFA difiere, en ocasiones de forma evidente, del que se defiende a nivel nacional.
Benfica – Real Madrid: una primera parte caótica y decisiones desiguales
El partido en Lisboa fue, sin duda, el más cargado de acciones polémicas. Ya en la primera mitad se produjeron dos jugadas consecutivas protagonizadas por Prestianni que marcaron el análisis arbitral del encuentro.
La primera es un penalti claro no señalado de Arda Güler sobre el atacante del Benfica. Prestianni se dispone a rematar desde la frontal del área prácticamente sin oposición cuando Güler llega por detrás y salta directamente sobre su espalda, derribándolo sin opción alguna de jugar el balón. No es una carga hombro con hombro ni una acción de protección de espacio: es un salto descontrolado, con contacto pleno y sin disputa real del balón. Penalti claro y, además, acción de intervención VAR que no se produjo.
Apenas unos segundos después, el árbitro italiano Davide Massa señala penalti de Jude Bellingham sobre el propio Prestiani. En este caso, la decisión es errónea: Bellingham se anticipa, puntea claramente el balón y es el atacante quien termina golpeándole. De no haber tocado el balón, el penalti sería indiscutible, pero al ganar la posición y jugarlo primero, la infracción no existe. El VAR corrige acertadamente y anula el penalti, aunque la sensación es inevitable: si el primero se hubiera señalado, esta segunda acción jamás habría existido.
La acción más polémica del partido
Poco después llega el tercer penalti del partido, esta vez sí señalado a favor del Benfica por un agarrón de Tchouaméni sobre Otamendi. El central argentino sufre un agarrón de camiseta prolongado desde el inicio de su carrera. Es cierto que el contacto es más intenso al principio que en el momento de la caída, donde Otamendi se deja caer, pero el agarrón existe y es visible. No es un penalti claro y rotundo, pero señalado en el campo no constituye un error claro y manifiesto, por lo que la decisión de mantenerlo es correcta.
⁉️💥 ¿Es asumible por el VAR el penalti de Tchouameni sobre Otamendi?
✅ 𝗦𝗜.
👉🏻 El francés agarra por la camiseta a su rival de forma persistente, pero sí es cierto que el central termina dejándose caer.
▪️ Infracción que, una vez señalada en el campo, no debe ser corregida. pic.twitter.com/AazqWWNmrr
— Archivo VAR (@ArchivoVAR) January 28, 2026
En la segunda mitad, el arbitraje mejora en precisión. El gol anulado a Mbappé es absolutamente correcto: el guardameta del Benfica está en proceso de soltar el balón y el francés se lo arrebata con la punta del pie. El reglamento es claro al considerar infracción impedir que el guardameta ponga el balón en juego cuando lo tiene controlado o está soltándolo. En esta misma acción, Rodrygo es expulsado tras una primera amonestación por protestar y una segunda tarjeta por decir algo al colegiado. Protestar una acción tan clara evidencia un desconocimiento preocupante del reglamento, y la expulsión es totalmente correcta.
Antes de todo ello, Asencio ve la segunda amarilla por una entrada temeraria tras haber estado ya al límite en la primera mitad. Dos amonestaciones de manual y expulsión indiscutible.
Barcelona – Copenhague: tres acciones clave bien resueltas
El partido del Barcelona dejó menos polémica, pero tres acciones relevantes. La primera, un posible penalti sobre Dani Olmo, queda en el límite: el defensor estira la pierna para evitar el remate y, con fortuna, se lleva el balón antes del contacto. Si el balón no hubiera sido tocado, el penalti sería claro, pero al jugarlo primero, la acción queda invalidada.
⁉️💥 ¿Es penalti la acción de Suzuki sobre Lewandowski?
✅ 𝗦𝗜.
👉🏻 El jugador del Copenhague coloca la pierna por delante del remate del delantero.
▪️ Esta acción para el CTA, tal y como ocurrió entre Lamine Yamal y Vinicius, sería falta de Lewandowski. pic.twitter.com/Q2496UgXTo
— Archivo VAR (@ArchivoVAR) January 28, 2026
Muy distinta es la jugada del penalti claro no señalado de Suzuki sobre Lewandowski. El delantero controla dentro del área y, cuando va a rematar, el defensor coloca la pierna por delante del disparo y le golpea. No busca jugar el balón, sino impedir el remate. Es penalti de manual. Paradójicamente, este tipo de acciones han sido interpretadas de forma opuesta por el CTA en competiciones nacionales, donde se ha llegado a justificar que “el delantero golpea al defensor”, un argumento que la UEFA desmonta con claridad.
La tercera acción es un fuera de juego por interferencia de Hatzidiakos. En un centro lateral, Joan García falla el despeje y, en el segundo palo, el central del Copenhague, en posición de fuera de juego, empuja a Marc Bernal para impedirle disputar el balón. Interferencia clara y fuera de juego perfectamente sancionado.
Atlético de Madrid – Bodo Glimt: un gol bien anulado en medio del caos
En el partido del Atlético, la acción clave es el gol anulado a Julián Álvarez tras un saque de esquina. El asistente corrige al árbitro y concede córner, mientras Koke se dirige al colegiado para pedir explicaciones. En ese contexto, con el árbitro hablando con el capitán, Julián saca rápidamente y marca.

El gol está bien anulado. Mientras el árbitro está dialogando con el capitán, el juego no puede reanudarse. No se trata de pillería válida, sino de una situación en la que el colegiado no está pendiente de la acción. La anulación se produce, además, antes de que el balón entre en portería.
Athletic Club – Sporting de Lisboa y una jornada sin polémica en Villarreal
En San Mamés, la acción más discutida es un empujón sobre Shelton dentro del área. El empujón existe, pero sí es cierto que el jugador del Athletic Club opone muy poca resistencia al contacto. Es una jugada al límite: si se señala penalti en el campo, el VAR no lo corrige; al no señalarse, tampoco hay intervención. Decisión coherente.
🖥️💥 El VAR tuvo que intervenir en el Athletic Club – Sporting de Lisboa.
👉🏻 Adama puntea el balón antes de contactar con Catamo dentro del área.
✅ 𝗡𝗢 𝗘𝗦 𝗣𝗘𝗡𝗔𝗟𝗧𝗜.
▪️ Felix Zwayer, que señaló la pena máxima en directo, tuvo que acudir al monitor. pic.twitter.com/t2i0KQwW8U
— Archivo VAR (@ArchivoVAR) January 28, 2026
Además, el colegiado alemán tuvo que acudir al monitor para anular un penalti de Adama sobre Catamo señalado en directo al tratarse de una acción defensiva perfecta en la que el defensor del Athletic Club puntea el balón claramente.
Por último, el Bayer Leverkusen–Villarreal se desarrolló sin acciones arbitrales polémicas relevantes, en un partido tranquilo y correctamente dirigido.