El Real Madrid – Real Sociedad dejó varias acciones polémicas y uno de los penaltis más lamentables de la temporada.
El Real Madrid – Real Sociedad dejó un partido intenso, con tres penaltis señalados, varias acciones disciplinarias al límite y decisiones que han generado debate en las últimas horas. Un encuentro con aciertos claros… y errores difíciles de justificar.
¿Salió el balón antes del primer gol del Real Madrid?
La primera acción polémica llega en el origen del primer gol del Real Madrid. En una recuperación de Rüdiger, el balón parece aproximarse mucho a la línea de banda e incluso podría haber salido completamente. Sin embargo, más allá de la duda visual, porque no existe una toma concluyente, hay un aspecto reglamentario clave: aunque el balón hubiera salido, la acción no habría sido revisable.
Tras esa posible salida, el Real Madrid inicia una fase de ataque que se interrumpe. Posteriormente arranca una segunda, también detenida. Es en la tercera secuencia ofensiva, casi un minuto después, cuando llega el gol de Gonzalo. Al no tratarse de la misma fase de ataque (APP), la posible salida previa del balón queda sin efecto revisable. Por tanto, la discusión es irrelevante a nivel VAR.
Penalti claro de Huijsen sobre Yangel Herrera
El primer penalti del encuentro es el más sencillo de analizar. Huijsen derriba a Yangel Herrera dentro del área en una acción manifiesta de gol. El defensor intenta disputar el balón, lo que evita la roja directa y convierte la sanción disciplinaria en amarilla. Es una decisión correcta tanto técnica como disciplinariamente. No hay debate posible en esta acción.
Penalti de Aramburu sobre Vinicius
El segundo penalti llega tras un contacto de Aramburu sobre Vinicius. El lateral arrastra la pierna y golpea el pie de apoyo del delantero madridista. El contacto no es especialmente intenso, pero sí suficiente para desestabilizar al atacante. Es el típico penalti fronterizo: habrá quien considere que es leve, pero reglamentariamente es sancionable. No es un penalti clamoroso, pero tampoco es inexistente. En este caso, la decisión de Hernández Maeso puede sostenerse.
⁉️💥 ¿Es penalti la acción de Aramburu sobre Vinicius?
✅ 𝗦𝗜.
👉🏻 El lateral de la Real Sociedad deja la pierna tras el recorte del brasileño y le golpea en el pie de apoyo.
▪️ Si bien no es un contacto de gran intensidad, es suficiente para ser infracción. pic.twitter.com/ORyyxigb2G
— Archivo VAR (@ArchivoVAR) February 14, 2026
Camavinga y las amarillas perdonadas
Uno de los capítulos más llamativos del partido fue el apartado disciplinario de Camavinga. En los primeros minutos realiza un pisotón claro sobre el empeine de un rival con la plancha completa. Es una amarilla nítida, sin matices. Esa tarjeta no llegó.
Más adelante protagoniza dos acciones adicionales comprometidas: un golpe en la rodilla en una disputa y una llegada tardía a un balón dividido. Ninguna de las dos, por sí sola, obliga necesariamente a la expulsión, pero sumadas a la primera acción dibujan un escenario claro: Camavinga debió ver, como mínimo, una amarilla y estuvo seriamente expuesto a una segunda. Que acabara el partido sin amonestación resulta difícil de entender.
El lamentable piscinazo de Vinicius
La jugada más polémica del partido es el segundo penalti señalado sobre Vinicius, también con Aramburu implicado. En esta ocasión, el contacto no provoca la caída: Vinicius se deja caer antes de que exista un impacto real y determinante. Las repeticiones más cercanas muestran que el delantero inicia el gesto de caída anticipadamente.
No se trata de una acción dudosa, sino de un piscinazo evidente. Señalar ese penalti es un error grave. Que el VAR no intervenga lo es aún más. La herramienta está precisamente para corregir este tipo de situaciones. Sin embargo, con el criterio actual, si existe el mínimo contacto, aunque sea posterior, no se revisa, se está abriendo la puerta a que determinadas acciones teatrales sean premiadas.
Además, esta acción debió conllevar amonestación a Vinicius por simular. No solo no se corrigió el penalti, sino que tampoco se sancionó la conducta antideportiva.
🖥️💥 El VAR continúa validando los piscinazos en el Santiago Bernabéu.
👉🏻 Vinicius se deja caer mucho antes del contacto con Aramburu, que se produce en el último frame.
❌ 𝗡𝗢 𝗘𝗦 𝗣𝗘𝗡𝗔𝗟𝗧𝗜.
▪️ Hernández Maeso picó en el engaño y el VAR volvió a pasar de intervenir. pic.twitter.com/jGUAjOWZ5b
— Archivo VAR (@ArchivoVAR) February 14, 2026
Balance arbitral total
Hernández Maeso acertó en dos penaltis: el de Huijsen y el primero de Aramburu. Sin embargo, el arbitraje global queda claramente marcado por los errores disciplinarios y por el penalti inexistente señalado a Vinicius.
Un resumen objetivo deja un saldo preocupante: dos decisiones correctas desde el punto de penalti, al menos una amarilla clara no mostrada a Camavinga, con otras dos acciones al límite, un penalti inexistente concedido y una amonestación por simulación que nunca llegó.
Es difícil encontrar precedentes de un árbitro que, señalando correctamente dos penaltis, termine suspendiendo su actuación. Pero el peso de los errores graves inclina la balanza. En un partido de este calibre, el margen de error es mínimo. Y en este caso, el balance final deja demasiadas sombras.