NEVERAZO DE LOS GORDOS DEL CTA AL EQUIPO ARBITRAL DEL REAL MADRID C – ATLÉTICO ALBACETE POR LA AGRESIÓN A GABRI VALERO.
El escandaloso arbitraje del Real Madrid C–Atlético Albacete de este fin de semana va a tener consecuencias. Según ha podido saber Archivo VAR, el CTA prepara un neverazo de los grandes para el colegiado del encuentro, Francisco de Asís Vidal Esteban, y para el resto de su equipo arbitral, tras una acción que el Comité considera un error imperdonable: la agresión a Gabri Valero que se saldó, inexplicablemente, con una simple tarjeta amarilla.
Qué pasó
Minuto 71, con 0-0 en el marcador en el estreno liguero del filial madridista en Segunda RFEF, disputado en Valdebebas. Javi Navarro, jugador del Atlético Albacete, se desentiende por completo del balón y lanza un codazo directo al rostro de Gabri Valero, extremo del Real Madrid C que había participado en la pretemporada a las órdenes de Mourinho. El canterano cae desplomado y tiene que ser atendido por los servicios médicos. Por fortuna, pudo continuar, pero el golpe fue de una brutalidad que pudo acabar en el hospital.
La sanción de Vidal Esteban: amarilla. Cuando la acción era, sin discusión posible, roja directa por conducta violenta. Quizá la más clara que veremos en toda la temporada.
Por qué el neverazo va a ser de los gordos
Lo que agrava el caso a ojos del Comité no es solo la gravedad de la agresión, sino que prácticamente todo el equipo arbitral estaba en disposición de verla. El CTA considera que se trata de una agresión sin precedentes, cometida en una zona del campo que tuvo que ser vista por todos los miembros del conjunto arbitral, a excepción de uno de los asistentes, precisamente el de la banda contraria a la acción.
Esa es la clave del castigo. No es un error de percepción puntual de un solo colegiado desde un mal ángulo: es un fallo colectivo en una jugada que varios pares de ojos debían haber resuelto de inmediato. Por eso la sanción no recae únicamente sobre el árbitro principal, sino sobre todo el equipo.
El reparto de responsabilidades
Según la valoración que maneja el Comité, el más señalado de todos es el cuarto árbitro, por su posición y por no haber trasladado la gravedad de lo ocurrido. Tras él, el colegiado principal, Vidal Esteban, como máximo responsable de la decisión sobre el campo. Y en tercer lugar, el asistente de la banda de los banquillos, que también tenía la acción dentro de su campo de visión.
El único que se libra del castigo es el asistente de la banda contraria, el único miembro del equipo arbitral que, por su ubicación, no estaba en condiciones de apreciar con claridad lo sucedido.
Un error que pudo mandar a un jugador al hospital
El fondo del asunto, y lo que explica la dureza de la sanción que prepara el CTA, es la dimensión de lo que estuvo en juego. No hablamos de una decisión técnica discutible, de un penalti dudoso o de un fuera de juego milimétrico. Hablamos de una agresión con el codo al rostro de un futbolista que pudo tener consecuencias físicas muy graves. El Comité entiende que dejar sin la sanción correspondiente una acción de esta naturaleza es de lo más grave en lo que puede incurrir un equipo arbitral, porque no protegió la integridad del jugador.
Por eso el neverazo será ejemplar. El CTA quiere lanzar un mensaje claro en el arranque de temporada: las agresiones de este calibre no pueden quedar impunes sobre el campo, y menos cuando el conjunto arbitral tenía todos los elementos para actuar correctamente.
Habrá que ver la duración
Queda por conocer la extensión exacta del castigo, cuántas jornadas de nevera para cada uno de los señalados, pero todo apunta a que será de los más severos que se recuerdan para un equipo arbitral en estas categorías. El CTA considera el caso lo bastante grave como para no andarse con medias tintas.
En un momento en el que el arbitraje español está bajo la lupa por mil frentes, este es de los pocos en los que el Comité parece decidido a actuar con contundencia. Y con razón.