El SAOT acumula 4 errores graves hasta la fecha, junto con otros fallos de representación en diversas acciones.

 

La implantación del fuera de juego semiautomático (SAOT) llegó a LaLiga con la promesa de reducir errores y aumentar la precisión en una de las decisiones más complejas del arbitraje moderno. Sin embargo, con el avance de la temporada ya se han producido varios fallos relevantes que han tenido impacto directo en partidos y resultados. Hasta la fecha, se pueden contabilizar cuatro errores claros del sistema, o de su interpretación desde el VAR, tres de los cuales han terminado beneficiando a equipos concretos.

 

Alavés – Atlético de Madrid

 

El primer caso se produjo en el partido entre el Deportivo Alavés y el Atlético de Madrid. En ese encuentro, el gol de Giuliano Simeone fue validado pese a encontrarse en posición de fuera de juego. El error es doble y especialmente grave. Por un lado, el árbitro de VAR, González Fuertes, no analiza correctamente la posición del atacante. Por otro, el propio SAOT comete un fallo técnico al no identificar al guardameta del Alavés como portero, sino como defensor, impidiendo el análisis de fuera de juego.

 

 

Este error combinado provoca que una acción ilegal sea validada como gol, con impacto directo en el resultado del partido y una pérdida de dos puntos para el Alavés. El beneficiado claro es el Atlético de Madrid, que suma gracias a una decisión errónea tanto humana como tecnológica.

 

Celta de Vigo – Real Sociedad

 

El segundo error llega en el Celta de Vigo – Real Sociedad, esta vez perjudicando al conjunto donostiarra. El SAOT anula un gol legal a Mikel Oyarzabal por escoger un frame incorrecto en el momento del pase. El sistema selecciona un fotograma posterior al primer contacto del asistente con el balón, cuando el reglamento y el propio protocolo técnico indican que el análisis debe realizarse en el instante exacto del primer toque.

 

 

El resultado es la anulación de un gol válido que habría dado la victoria a la Real Sociedad. El partido finaliza en empate, lo que implica una pérdida directa de dos puntos para el conjunto txuri-urdin. Aquí no hay discusión posible: el error es técnico, verificable en las repeticiones y con impacto directo en la clasificación.

 

Real Madrid – Barcelona

 

El tercer caso se produce en el Clásico entre el Real Madrid y el FC Barcelona. El colegiado señala un penalti a favor del Real Madrid por una falta de Lamine Yamal sobre Vinícius. El VAR interviene para anular la pena máxima, en una decisión ya de por sí discutible. Sin embargo, el error previo es aún más grave: existe una posición de fuera de juego de Vinícius en el inicio de la acción.

 

Ese fuera de juego invalida toda la secuencia posterior, por lo que el penalti nunca debió entrar en consideración. Aunque esta acción no tiene un impacto directo en el resultado final, sí constituye un fallo grave del sistema, al permitir que se revise y juzgue una acción que reglamentariamente no debía existir. En este caso, el beneficiado indirecto es el Real Madrid, al evitarse una corrección adecuada desde el origen de la jugada.

 

Real Sociedad – Barcelona

 

El cuarto error vuelve a tener como protagonista a la Real Sociedad, esta vez en el partido frente al Barcelona. De nuevo, el SAOT selecciona un frame incorrecto al analizar la posición de Lamine Yamal, utilizando un fotograma posterior al primer contacto con el balón. En esta ocasión, el error beneficia al conjunto donostiarra, que ve anulada una acción favorable al rival. Este fallo compensa parcialmente el sufrido ante el Celta de Vigo, dejando a la Real Sociedad en una situación neutra en el balance global.

 

 

Con estos cuatro casos sobre la mesa, el análisis es claro: los equipos beneficiados hasta el momento por errores del fuera de juego semiautomático son el Atlético de Madrid, el Real Madrid y el Celta de Vigo. Tres clubes que han visto cómo decisiones incorrectas del SAOT o de su interpretación desde el VAR les favorecían en acciones con impacto real.