La confianza de la FIFA en el arbitraje español se ha resentido en los últimos años y la llegada del nuevo CTA ha puesto la guinda.

 

La FIFA ha lanzado un mensaje claro y contundente al arbitraje español. Un mensaje que no se ha emitido de forma oficial, pero que se entiende perfectamente tras conocerse la lista de árbitros para el Mundial 2026. Y es que el organismo que dirige el arbitraje mundial ha reducido de forma evidente su confianza en el colectivo español, no solo a nivel de árbitros, sino especialmente en la estructura que los dirige: el Comité Técnico de Árbitros.

 

Sánchez Martínez se cae de la lista para el Mundial

 

La primera gran sorpresa ha sido la ausencia de Sánchez Martínez. El colegiado murciano llevaba meses señalado como el principal candidato español para acudir al Mundial, preparando la cita tanto a nivel físico como mental. Su presencia parecía prácticamente asegurada. Sin embargo, la FIFA ha decidido dejarle fuera en el último momento, en una decisión que supone un golpe muy duro tanto a nivel profesional como simbólico.

La segunda sorpresa, directamente relacionada con la primera, ha sido la aparición de Hernández Hernández. Un nombre con el que no se contaba hasta hace apenas unas semanas. Y es que la FIFA decidió incluirle en la preselección hace aproximadamente un mes, cuando comenzaron a surgir dudas importantes en torno a Sánchez Martínez, según ha podido saber Archivo VAR. Dudas motivadas tanto por problemas físicos recientes como por varias actuaciones que no terminaron de convencer al organismo internacional.

Ese movimiento de última hora ha terminado derivando en el cambio definitivo. Hernández Hernández acudirá al Mundial y Sánchez Martínez no. Un sorpasso inesperado que evidencia que la confianza de la FIFA en el principal candidato español se ha desplomado en el tramo final.

 

Hernández Hernández no será importante

 

Pero hay un matiz clave que vuelve a dejar en evidencia la situación del arbitraje español. Hernández Hernández no acudirá al Mundial como uno de los árbitros importantes del torneo. No será parte del núcleo duro. No será uno de los nombres sobre los que gire la competición. Su rol será secundario, residual dentro del grupo arbitral, muy lejos de lo que España representaba hace apenas unos años.

El contraste con la etapa de Antonio Mateu Lahoz es evidente. En los Mundiales de Rusia y Qatar, el arbitraje español tenía un representante de peso, con nombre, experiencia y plena confianza por parte de la FIFA. Mateu Lahoz no solo acudía, sino que era considerado una figura importante dentro del torneo, llegando a dirigir partidos de máximo nivel.

Hoy, la situación es completamente distinta. El único árbitro español que acudirá al Mundial fue incorporado a la preselección a última hora y no parte como uno de los nombres fuertes del campeonato. Un cambio de estatus evidente que refleja la pérdida de peso del arbitraje español en el panorama internacional.

 

España pasa de tres árbitros de VAR a uno

 

La situación se agrava aún más si se analiza el apartado del VAR. En el último Mundial, España contó con tres árbitros de VAR. Hernández Hernández, De Burgos Bengoetxea y Martínez Munuera. En este, solo habrá uno. El descenso es drástico y no responde a una casualidad, sino a una tendencia clara: la FIFA ha reducido de forma significativa su confianza en el modelo arbitral español.

 

La FIFA, descontenta con el nuevo CTA

 

Según ha podido saber Archivo VAR, esta pérdida de confianza no se limita únicamente al rendimiento de los árbitros sobre el terreno de juego. La FIFA tiene serias dudas sobre el nivel actual del Comité Técnico de Árbitros en España. Considera que, en comparación con otras grandes ligas, el CTA español es uno de los organismos con menor experiencia y menor solidez en su estructura.

Esta percepción se ha ido construyendo en los últimos años. Desde el impacto internacional del caso Negreira hasta las decisiones y situaciones generadas en la actual etapa del CTA, la FIFA ha ido perdiendo confianza en la gestión del arbitraje español. Las dinámicas internas, los criterios variables y la falta de una línea clara han terminado pasando factura.

El resultado es evidente: el arbitraje español ha pasado a ser tratado como un arbitraje secundario dentro del ecosistema internacional. Sin peso en el campo, con menor presencia en el VAR y sin figuras consolidadas en la élite mundial.

 

Alberola Rojas, la gran esperanza de la FIFA

 

Aun así, hay un pequeño punto de luz en este escenario. La FIFA mantiene grandes expectativas en Javier Alberola Rojas, a quien considera uno de los perfiles con mayor proyección dentro del arbitraje español. Su evolución será clave en los próximos años para que España pueda recuperar el lugar que ocupó durante tanto tiempo.

Pero, a día de hoy, la realidad es incuestionable. España llega al Mundial 2026 con una presencia mínima y sin protagonismo. Y eso no es fruto del azar. Es el reflejo de una pérdida de confianza profunda por parte de la FIFA en todo lo que rodea al arbitraje español.