Grave error de calibración del VAR en el Levante – Elche: una línea que no es paralela al campo invalida el análisis.

 

El partido entre Levante UD y Elche CF dejó ayer una acción que vuelve a poner en el foco al sistema de vídeo-arbitraje y, más concretamente, a la fiabilidad de las representaciones gráficas utilizadas para determinar el fuera de juego. Una jugada que, sobre el césped, es claramente legal terminó siendo acompañada por un análisis visual que contiene un error de calibración de extrema gravedad.

La acción en cuestión involucra a David Affengruber y a De la Fuente. El defensor del Elche es el jugador que marca la posición más adelantada, habilitando al atacante del Levante. No hay discusión futbolística: no existe fuera de juego. Sin embargo, el problema no está en la decisión final, sino en cómo se justifica visualmente esa decisión.

 

 

Cuando se publican las imágenes del análisis VAR, se observa que la línea utilizada para marcar la posición del defensor no es paralela a las líneas del terreno de juego, algo absolutamente imprescindible en cualquier recreación fiable. Al proyectar esa línea hacia el suelo, se aprecia con claridad que toca la línea del área en un punto, pero no en el otro, lo que evidencia que la calibración del sistema es errónea. No se trata de una cuestión de centímetros ni de interpretación: es un fallo geométrico básico.

 

Error muy grave de calibración del espacio

 

Este tipo de representación debería ser incuestionable. El sistema de fuera de juego semiautomático parte de una premisa clara: el árbitro únicamente selecciona el frame adecuado y, a partir de ahí, el software realiza automáticamente una calibración correcta del espacio. Si la línea no es paralela al campo, el sistema está fallando en uno de sus principios fundamentales.

 

 

El error es especialmente preocupante porque no es un caso aislado. En las últimas jornadas se han acumulado análisis con líneas dudosas, puntos de referencia mal trazados y representaciones que generan más confusión que claridad. La jugada del Levante–Elche refuerza la sensación de que el sistema podría estar mal calibrado en determinados estadios, o directamente de forma generalizada, algo que debería encender todas las alarmas.

 

La credibilidad del SAOT, bajo mínimos

 

Conviene insistir: en esta acción concreta el gol es legal y así debe considerarse. Pero el problema va mucho más allá del resultado puntual. Si las herramientas gráficas que se muestran al público no son fiables, la credibilidad del VAR se resiente gravemente. No basta con acertar la decisión; es imprescindible que el camino para justificarla sea técnicamente impecable.

La imagen que acompaña esta noticia es clara y contundente. No admite matices. Y precisamente por eso, este error de calibración debe ser explicado, corregido y, sobre todo, asumido. Porque cuando un sistema que se presenta como “objetivo” falla en lo más elemental, la pregunta ya no es si hay errores puntuales, sino cuántos análisis están siendo aceptados sin ser realmente correctos.