El VAR y su extraña intervención en un gol de Borja Iglesias con dos infracciones en la misma acción.
La acción del Espanyol – Celta de Vigo ha generado una enorme confusión entre aficionados y analistas. El gol de Borja Iglesias subió inicialmente al marcador, pero tras revisión del VAR fue anulado por fuera de juego. Una decisión que, aunque pueda parecer extraña a simple vista, tiene explicación reglamentaria… aunque con matices importantes.
La jugada nace con un balón filtrado al área pequeña donde Pablo Durán queda prácticamente solo para rematar a un par de metros de la portería. En ese momento, Omar, lateral del Espanyol, llega al límite y puntea el balón con la intención clara de evitar el disparo. Tras ese toque, Pablo Durán le impacta en su pierna y el balón acaba llegando a Borja Iglesias, que marca en línea de gol.
🖥️💥 Extraña intervención del VAR en el Espanyol – Celta de Vigo.
👉🏻 Omar se adelanta a Pablo Durán y recibe una patada de su rival.
❌ 𝗘𝗦 𝗙𝗔𝗟𝗧𝗔.
▪️ El VAR se centró en un fuera de juego de Borja Iglesias al considerar una «salvada» la acción del defensor. pic.twitter.com/z3imwoOvK7
— Archivo VAR (@ArchivoVAR) February 14, 2026
El VAR intervino correctamente… pero a medias
Aquí es donde interviene el VAR. Y conviene separar dos cuestiones distintas. La primera, la infracción previa. En la repetición se aprecia cómo Omar puntea el balón y, acto seguido, recibe una patada de Pablo Durán. Esa acción es falta. Es una infracción clara del atacante sobre el defensor y ese debió ser el motivo principal de la intervención del VAR. La revisión debió centrarse en esa acción, no en el fuera de juego.
Sin embargo, la sala VOR decide enfocar la jugada desde otra perspectiva: determinar si el toque de Omar habilita o no a Borja Iglesias. Para que un jugador en posición adelantada quede habilitado, debe producirse un “juego deliberado” del defensor. Y aquí está la clave reglamentaria.
El reglamento distingue entre juego deliberado y salvada. No todo toque voluntario del defensor rompe el fuera de juego. Si el defensor realiza una acción desesperada cuyo único objetivo es bloquear o desviar un balón que puede acabar en gol, se considera una salvada, no un juego deliberado. Y una salvada no habilita al atacante.
Omar realiza una salvada
En esta jugada, Omar no controla el balón ni intenta iniciar una jugada. No realiza un pase consciente ni una acción técnica con intención de jugarlo. Lo que hace es meter la puntera en una situación límite para evitar un remate a portería vacía. Es un gesto defensivo reactivo y desesperado, propio de una salvada. Por tanto, reglamentariamente no puede considerarse juego deliberado.
En consecuencia, Borja Iglesias, que se encontraba en posición adelantada en el momento del pase inicial, recibe el balón tras una acción que no lo habilita. El fuera de juego existe y está correctamente señalado desde el punto de vista técnico.
En resumen: el VAR intervino y la decisión final de anular el gol por fuera de juego es correcta porque la acción de Omar no rompe la posición antirreglamentaria. Sin embargo, el foco de la revisión debió estar en la falta previa de Pablo Durán sobre Omar, que es una infracción clara y anterior en la secuencia. Una jugada compleja, poco habitual y difícil de entender a simple vista, pero que reglamentariamente tiene una explicación coherente.