El CTA ha decidido no incluir el «penalti» de Aramburu a Vinicius en su Tiempo de Revisión, volviendo a dejar, por decisión propia, la acción más polémica de la jornada fuera de él.
El CTA vuelve a esquivar la jugada más polémica de la jornada. Así lo contó anoche Isaac Fouto en El Partidazo de COPE: el Comité Técnico de Árbitros ha decidido no incluir en el próximo “Tiempo de Revisión” el segundo penalti señalado a favor del Real Madrid ante la Real Sociedad, la acción entre Aramburu y Vinicius que terminó en un piscinazo evidente del brasileño. Una decisión que, lejos de apagar el debate, lo aviva todavía más.
Según explicó Fouto, el vídeo semanal sí incluirá otras acciones del fin de semana. Entre ellas, una jugada del Sevilla – Alavés, que apunta al posible penalti de Youssef sobre Agoumé; otra del Espanyol – Celta de Vigo, previsiblemente el fuera de juego de Borja Iglesias; y una del Getafe – Villarreal, donde todo indica que se analizará el clarísimo penalti de Renato Veiga sobre Luis Vásquez. Es decir, el CTA ha seleccionado varias, algunas de ellas discutibles y otras muy claras… dejando fuera la más mediática y controvertida de todas.
El CTA ya pasó de explicar el piscinazo de Mbappé contra el Levante
No es la primera vez que ocurre. Ya sucedió en el Real Madrid – Levante, cuando el piscinazo de Mbappé que acabó en penalti tampoco fue incluido en el vídeo explicativo. También pasó en la jornada anterior, cuando el CTA evitó entrar en una falta inexistente en el Málaga – Cultural Leonesa. El patrón empieza a ser evidente: cuando la jugada más caliente compromete directamente el criterio que el propio Comité ha defendido durante la temporada, desaparece del escaparate.
Porque aquí conviene aclarar algo. El CTA puede filtrar a determinados medios que “ha llamado la atención” al VAR o que la acción “no debería haberse señalado”, pero la realidad es que la directriz vigente es clara: si hay contacto, el VAR no debe intervenir salvo error manifiesto. Esa instrucción ha sido aplicada en múltiples ocasiones, incluyendo el penalti de Dela sobre Mbappé frente al Levante o la acción en el Alavés – Celta de Vigo en la que se validó una decisión muy similar. En ninguno de esos casos hubo nevera ni rectificación pública contundente. Por tanto, el discurso de que “internamente se considera error” pierde fuerza cuando el comportamiento práctico demuestra lo contrario.
El Comité de expertos ofrece jugadas y el CTA selecciona las finalistas
Además, conviene desmontar otro argumento habitual. El CTA suele escudarse en que un comité externo propone las jugadas y que ellos solo seleccionan las más didácticas. Pero la realidad es que ese órgano eleva varias acciones cada semana y es el propio CTA quien decide cuáles se publican. Y si hay algo verdaderamente didáctico en el fútbol es explicar por qué un jugador que se está dejando caer antes del contacto no puede provocar un penalti válido. Tenían la oportunidad perfecta para fijar criterio, para enviar un mensaje claro a futbolistas y aficionados. Y han optado por el silencio.
Ese silencio no es casual. Incluir la jugada obligaría al Comité a posicionarse de forma pública y clara, y eso supondría retratar decisiones anteriores muy similares que fueron avaladas. Es más sencillo dejar que el debate se diluya mientras se filtra, por debajo de la mesa, que “no fue un acierto”. Pero el problema es que esa estrategia ya no engaña a nadie.
Lo que estamos viendo no es un simple error de comunicación. Es una forma de gestionar el arbitraje basada en evitar el foco cuando el foco quema demasiado. Y eso alimenta la sensación, cada vez más extendida entre clubes y aficionados, de que el CTA navega a golpe de viento, sin un criterio firme y estable. El “Tiempo de Revisión” nació como una herramienta de transparencia. Hoy, para muchos, se está convirtiendo en un escaparate selectivo donde se muestran las jugadas cómodas y se esconden las incómodas.