El CTA ha mandado a la nevera a Melero López y Pizarro Gómez tras cometer dos errores desde el VAR en el Athletic Club – Real Sociedad y el Celta de Vigo – Osasuna.
Las designaciones arbitrales publicadas entre ayer y hoy para la jornada del fin de semana dejan una conclusión evidente: ni Pizarro Gómez ni Melero López aparecen en ninguno de los partidos asignados hasta el momento. Con los 21 encuentros ya designados entre Primera y Segunda División, se puede confirmar de forma oficial que ambos han sido enviados a la nevera por el Comité Técnico de Árbitros.
Melero López no siguió las directrices del CTA en el Athletic Club – Real Sociedad
En el caso de Melero López, la decisión llega tras su actuación desde el VAR en el Athletic Club – Real Sociedad de Copa del Rey. El colegiado no intervino en una mano claramente punible según las directrices actuales del propio CTA: brazo extendido y ocupando espacio durante varios instantes. Más aún si se compara con otras acciones recientes en las que manos mucho menos evidentes fueron sancionadas como penalti, como ocurrió en el Levante – Barcelona. Con ese precedente inmediato, la no intervención resulta difícil de sostener bajo el mismo criterio.
Pizarro Gómez quiso ser protagonista en el Celta de Vigo – Osasuna
Por su parte, Pizarro Gómez queda señalado tras su intervención en el Celta de Vigo – Osasuna, donde llamó a Munuera Montero por una supuesta falta previa de Fer López sobre Rubén García en la acción que desembocó en el penalti por mano de Catena. El contacto, de existir, era mínimo y prácticamente inapreciable. Munuera se mantuvo correctamente en su decisión inicial, pero la llamada desde el VAR abrió un debate innecesario y volvió a poner en cuestión el umbral de intervención.
Teniendo en cuenta la política reciente del CTA, con varias neveras aplicadas en las últimas semanas por situaciones incluso menos graves, habría resultado incoherente que ninguno de los dos recibiera castigo. La ausencia total en las designaciones confirma lo que era un secreto a voces: el CTA considera que ambas actuaciones fueron errores relevantes.
Así, tanto Pizarro Gómez como Melero López cumplen, mínimo, una jornada de castigo. Una decisión que, en este contexto, era lo mínimo exigible si el Comité pretende mantener cierta coherencia interna en su criterio disciplinario.