El Real Madrid se llevó los tres puntos ante el Rayo Vallecano en un tiempo de descuento muy protestado por los visitantes.
El penalti señalado pasado el minuto 97 del Real Madrid – Rayo Vallecano ha generado una fuerte polémica centrada, casi exclusivamente, en el tiempo añadido por el colegiado Díaz de Mera Escuderos. El árbitro añadió nueve minutos, y el hecho de que la acción decisiva llegara más allá del 97’ provocó protestas por parte del Rayo Vallecano y de parte de la afición. Sin embargo, un análisis detallado de la segunda mitad revela cuanto tiempo se perdió en la segunda mitad y si el colegiado castellano-manchego se pasó o si se quedó corto.
Para entenderlo, hay que ir acción por acción.
¿Cuánto se perdió en la segunda mitad?
La segunda parte arranca con el gol del Rayo Vallecano, obra de De Frutos, en el minuto 48. Como es habitual, entre celebración, reanudación y colocación de jugadores, se pierde algo más de un minuto. Los árbitros siempre añaden 1′ exacto más.
En el minuto 54 se produce una revisión de VAR por un posible penalti sobre Vinícius. A esta revisión se suma una ventana de cambios. Entre ambas situaciones, el juego permanece detenido un minuto y medio.
En el 57’, el guardameta del Rayo, Batalla, pierde tiempo de forma clara en el saque de puerta. El árbitro le advierte verbalmente y se pierden 30 segundos. Dos minutos después, en el 59’, se abre una nueva ventana de cambios que supone otros 30 segundos de interrupción.
En el minuto 68 llega una de las acciones más largas: un encontronazo entre Dani Ceballos y Álvaro García. El colegiado amonesta a Ceballos y el jugador del Rayo necesita atención médica. Entre protestas, tarjeta y asistencia, el balón no está en juego durante dos minutos completos.
En el 76’, ambos equipos vuelven a realizar sustituciones. Otra ventana de cambios que implica un minuto más sin juego efectivo.
En el 79’, Batalla vuelve a estirar el saque de puerta durante 30 segundos, recibiendo un nuevo aviso del árbitro. Un minuto después, en el 80’, se produce la expulsión de Pathé Ciss por una dura entrada sobre Ceballos. La acción, la tarjeta roja y la reorganización del partido hacen que se pierdan un minuto y veinte segundos.
En el 81’, la situación se complica aún más. Batalla es amonestado por reiterar la pérdida de tiempo tras haber sido advertido en varias ocasiones. Además, se produce otra ventana de cambios y una pequeña tangana entre Vinícius e Ilias Akhomach. Entre todo ello, el juego se detiene dos minutos más.
Por último, entre los minutos 84 y 87, Batalla vuelve a perder tiempo en dos saques de puerta consecutivos, consumiendo 30 segundos en cada uno, es decir, un minuto adicional.
En total, se perdieron más de 11 minutos en la segunda mitad
Si se suman todas estas interrupciones, sin entrar siquiera en pequeñas pausas, recolocaciones o pérdidas menores tras la señalización de infracciones o tarjetas amarillas, el tiempo total perdido en la segunda parte asciende aproximadamente a 11 minutos y 20 segundos. El colegiado añadió nueve. Es decir, el añadido no solo fue justificable, sino inferior al tiempo real perdido. El penalti señalado en el 97’ no llega “fuera de tiempo”, sino dentro de un margen que incluso habría permitido alargar el descuento hasta el 100’ sin que nadie pudiera objetarlo con datos en la mano.