Las notas de los árbitros designados para los encuentros de los equipos españoles de los cuartos de final de la Champions League.
Archivo VAR analiza en profundidad la actuación arbitral de los colegiados designados para los encuentros de las semifinales de la Champions League. Se tendrá en cuenta el criterio escogido por el colegiado y si lo ha llevado de forma correcta, el número de tarjetas amarillas y si a nivel disciplinario ha sido correcto, además de analizar en profundidad la polémica que se pueda dar durante los noventa minutos del encuentro.
Sandro Schärer – 0,5
CRITERIO: Debacle total y absoluta de Sandro Schärer y Del Cerro Grande a los mandos de un PSG – Bayern de Múnich en el que el colegiado suizo cometió tres errores graves en las áreas y el colegiado español, desde el VAR, dos. Sí es cierto que fuera de dichas acciones polémicas, controló el encuentro con bastante facilidad. También es cierto que no fue un choque especialmente intenso, por lo que pudo dominarlo sin problemas.
POLÉMICA: El choque tuvo tres acciones polémicas de relevancia y todas en las áreas. Primero, el colegiado suizo señaló un penalti surrealista tras un planchazo de Luis Díaz sobre Willian Pacho. Leído así, aparentemente, sería una acción de penalti, pero la clave es que Luis Díaz era el atacante. No es penalti y, de hecho, está mucho más cerca de ser falta en ataque. Del Cerro Grande, que volvió a evidenciar que no está para estas cosas, decidió no intervenir.
Tras ello, unos minutos después, el colegiado español pidió al suizo que acudiese al monitor para revisar una posible mano de Davies dentro del área. En este caso la intervención es totalmente correcta, ya que, pese a existir un rebote previo en el abdomen, el lateral del Bayern de Múnich saca el brazo izquierdo cuando tenía ambos recogidos y detiene el centro. El movimiento hace la mano completamente punible.
Y ya en la segunda mitad, tras una gran carrera por la banda, Kvaratskhelia se disponía a rematar con todo a portería cuando Upamecano, sin intención alguna de jugar el balón, colocaba su pierna entre el jugador georgiano y el balón e impedía el remate a puerta. Se trata de una acción clara de penalti ya que el defensor no tiene la posición ganada en ningún caso, pese a los malabares que hacen algunos para defenderlo, y corta una acción manifiesta de gol. Pena máxima que, de nuevo, no apreció un Sandro Schärer sin nivel y que Del Cerro Grande, para no perder la costumbre, dejó pasar.