Las notas de los árbitros de la jornada 5 en LaLiga EA Sports tras la finalización de sus respectivos partidos.
Como cada fin de semana, Archivo VAR analiza en profundidad la actuación arbitral de la jornada, valorando no solo las acciones más polémicas, sino también el criterio global aplicado durante los 90 minutos. En estas notas se valora la coherencia disciplinaria, si el listón de las faltas y tarjetas ha sido uniforme, la gestión del partido, la personalidad en la toma de decisiones y el uso del VAR en las jugadas clave. También se examinan las acciones determinantes: penaltis, expulsiones, goles anulados o posibles intervenciones no realizadas.
Busquets Ferrer – 6,0
CRITERIO: Aprobado con bastantes más luces que sombras para Busquets Ferrer a los mandos de un Sevilla – Valencia en el que tuvo trabajo del bueno durante los noventa minutos, especialmente en las áreas. Si bien es cierto que estuvo muy fino en esas acciones al límite en las áreas, fuera de ella se mostró algo más delicado, sancionando infracciones que no daban para tal y regalando alguna amarilla. Es cierto que fueron acciones que no resultaron influyentes en el desarrollo del choque, pero fueron errores. Sin embargo, sus aciertos sí fueron relevantes e influyentes.
POLÉMICA: El choque tuvo hasta tres acciones polémicas. La primera se dio en los primeros instantes de la primera parte, cuando Stassin recibió un «pisotín» de Gayà en el área que, al al no tratarse de una acción temeraria y no conllevar causa – efecto en el delantero, no fue sancionado. Tras ello, protestó el Sevilla una posible tarjeta roja por una patada de Sato sobre Suazo que, si bien es de gran intensidad y en el rostro, también se produce porque el jugador del Sevilla baja la cabeza en exceso, a la altura de la cintura de su rival. Con la amarilla es suficiente. Y la última se dio en la segunda mitad, cuando Castrín caía derribado en el área por un contacto residual tras un remate. Cero punible. Tres de tres aunque fuera de las áreas no estuviera especialmente fino.
Alberola Rojas – 5,0
CRITERIO: Suficiente para Alberola Rojas a los mandos de un Racing de Santander – Alavés de alto voltaje. El choque tuvo contactos por doquier, acumulando situaciones de tensión que explotaron poco a poco con el paso de los minutos. En esa guerra tuvo que entrar el colegiado castellano-manchego para apagar los fuegos. Tuvo que hacer frente a dos acciones de polémica, con cara y cruz para él. Pero fuera de ello, mantuvo un criterio equilibrado y, sobre todo, con la autoridad necesaria para hacerse respetar.
POLÉMICA: El choque tuvo dos acciones polémicas, una en cada mitad. Primero, dejó en amarilla una entrada al límite de Pablo Ibáñez en la que parece, por la única repetición que se emitió, que el jugador del Alavés va con el pie de lado. De ir con la plancha, además de haber dejado una buena marca en la pierna de Prati, sería juego brusco grave. Tampoco existen repeticiones suficientes para confirmarlo. Sí tuvo que acudir al monitor para ver la acción de Almeida sobre Jonny Otto al impactar con sus tacos en el rostro del jugador visitante. Es cierto que es un raspón, pero al ser en el rostro, se considera juego brusco grave.
Bestard Servera – 2,5
CRITERIO: Suspenso sin paliativos para Bestard Servera a los mandos de un Osasuna – Espanyol en el que el colegiado recién ascendido cometió el error más grave de toda la temporada, y posiblemente de todo el año, desde el césped. Y es que un árbitro puede cometer errores, todo el mundo cuenta con ello, pero cuando el 99,9% del mundo ha visto algo que tú no, hay que sentarse tranquilamente ha analizar el por qué. Fue lo que ocurrió en la primera mitad del encuentro, cuando se fue al limbo un penalti claro en el área visitante. Y lo grave de todo ya no es el error flagrante de Bestard Servera, lo verdaderamente grave es que Gálvez Rascón, que quizá aprovechó para merendar, pasó por completo desde el VAR.
POLÉMICA: El choque tuvo una acción polémica de gravedad y un intento de segunda en la segunda mitad que apenas da para análisis. Y es que Riedel se llevaba puesto por completo a Raúl García dentro del área del Espanyol, sin llegar al balón en ningún momento. No es un penalti de esos que se pueden disimular, es un penalti que ve hasta un señor con presbicia desde el quinto anfiteatro. Pese a ello, Bestard Servera no apreció la infracción y Gálvez Rascón, un crack, que pasará por la nevera, decidió que la infracción más clara de la temporada no era punible. La segunda acción, que se produjo entre Catena y Roberto, apenas es analizable. Se trata de un contacto leve no, levísimo, tras soltar el balón el delantero. Cero punible.
Orellana Cid – 4,0
CRITERIO: Suspenso para Orellana Cid tras un Athletic Club – Elche en el que el colegiado andaluz fue claramente de más a menos. Comenzó con buen pie, puntualizando correctamente las acciones del juego que se dieron y no cayendo en intentos de engaño por parte de los jugadores, especialmente de Iñaki Williams. Sin embargo, entre esas acciones que daban para poca cosa, se produjeron dos que sí dan para hablar.
POLÉMICA: Primero señaló un penalti de Areso sobre Germán Valera bastante justito. De esos grises. Existe un contacto evidente, pero no especialmente temerario. Sí es cierto que no queda claro si el jugador del Elche se deja caer o si realmente su caída se debe a la zancadilla. Por ello, aunque el VAR tardó un rato en revisarlo, lo dio por bueno. Y tras ello llegó la acción clave del choque, cuando Chust se disponía a despejar un balón con bastante facilidad cuando Iñaki, que se encontraba por detrás de él, metía su pie por delante del despeje y, además, raspando el tendón de Aquiles del defensor. Una falta evidente que el CTA ha estado camuflando durante los últimos años y que debería empezar a estudiar con urgencia.
García Verdura – 8,25
CRITERIO: Arbitraje difícil de mejorar de García Verdura a los mandos de un Real Madrid – Rayo Vallecano en el que el colegiado catalán acertó en casi todas las decisiones que tomó, y eso que tuvo bastante trabajo durante los noventa minutos, ya no solo en las áreas, con varias acciones polémicas, sino también fuera de ellas. Intentó aplicar un criterio bastante clásico, sin intervenir en pequeños contactos o pugnas, y así fue para ambos lados. Con todo y con ello, pasó bastante desapercibido, ya que los jugadores no fueron especialmente protestones, posiblemente al entender que el criterio estaba siendo equilibrado.
POLÉMICA: El choque tuvo tres acciones polémicas con acierto del catalán en todas. Primero dejó sin castigo una especie de obstrucción de Unai sobre Mbappé dentro del área en la que ambos jugadores confluyen en un mismo punto. De esas acciones que difícilmente veremos como pena máxima. Tras ello, señaló de forma acertada un penalti de Lejeune sobre Carreras que transformó Mbappé. No existe duda, el defensor llega tarde y traba al lateral del Real Madrid. Y por último, dejó sin castigo una especie de «manotazo» de Mujaid en el rostro de Arda Güler que no da para infracción al ser un contacto de no mucha intensidad.
Muñiz Muñoz – 4,75
CRITERIO: Insuficiente para Muñiz Muñoz a los mandos de un Celta de Vigo – Málaga en el que el colegiado recién ascendido, si bien pasó desapercibido en gran parte del encuentro, cometió un error que terminó siendo clave en el desarrollo del mismo. Fuera de dicho error, no tuvo que hacer excesivo acto de presencia ya que ambos equipos disputaron un partido con pocas interrupciones y mucho juego.
POLÉMICA: Y es que en los primeros instantes de la primera mitad, Recio intentaba puntear un balón dentro del área y terminaba zancadilleando a Jutglà dentro de la misma. Un penalti bastante claro teniendo en cuenta que se trata de una acción evidente de causa-efecto por la acción del defensor. Muñiz Muñoz no aprecio la acción y elVAR, que está excesivamente permisivo en este inicio de competición, se lavo las manos.
González Esteban – 2,75
CRITERIO: Suspenso sin paliativos para González Esteban a los mandos de un Levante – Barcelona en el que el colegiado vasco optó por un creativo bastante correcto a nivel general, pero totalmente al revés en las acciones de área. Y es que señaló un penalti en la segunda mitad por una infracción inexistente tras no castigar una mano punible unos segundos antes. No tuvo su día en las áreas y parece no terminar de cogerle el pulso a la máxima categoría del fútbol español.
POLÉMICA: El choque tuvo una acción polémica más allá de una posible roja directa para para Roger que no da para ello, ya que el delantero lanza el brazo para intentar zafarse de un agarrón sin que exista un intento de agresión como tal. Sí era amarilla, pero no roja. Y ya en la segunda mitad, Lamine Yamal se dejaba caer en el área tras un levísimo contacto con Mandi que no da, en absoluto, para señalar infracción. Sí debería haber castigado una mano previa que corta la trayectoria del balón por parte del mismo defensor. Castigó la que no era, y dejó de señalar la que sí.
De Burgos Bengoetxea – 7,0
CRITERIO: Notable para De Burgos Bengoetxea a los mandos de un Getafe – Deportivo de la Coruña en el que el colegiado vasco estuvo a un nivel alto, puntualizando correctamente la gran mayoría de infracciones, con un criterio equilibrado y sin cometer errores que realmente fuesen relevantes para el desarrollo del choque. Si bien el encuentro tuvo momentos de bastante intensidad, De Burgos Bengoetxea los resolvió con talante y acierto.
POLÉMICA: El choque no tuvo acciones polémicas que pudieran complicar el arbitraje del colegiado vasco.
Martínez Munuera – 6,75
CRITERIO: Solvente arbitraje de Martínez Munuera, que elevó de nivel en los minutos finales, a los mandos de un Real Sociedad – Atlético de Madrid en el que el colegiado valenciano fue de menos a más. Si bien es cierto que cometió algún que otro error puntual de apreciación que calentó un poco al público del Reale Arena, su acierto en la acción clave del partido le catapulta a una nota más que correcta.
POLÉMICA: Y es que tras un centro al área, Ochieng colocaba el brazo de una forma completamente antinatural y, tras un ligero toque en su rodilla, el balón terminaba impactando en él. Un brazo completamente abierto y a la altura del hombro. La posición no puede ser más punible. Es cierto que existe un toque muy ligero previo en su muslo como se ha mencionado anteriormente, pero el punto MR.2 del nuevo manual CARD deja claro que, en esos contextos, la mano sigue siendo punible.