La nota de Daniel Siebert en la final de la Champions League tras varias acciones polémicas en el PSG – Arsenal.

 

Archivo VAR analiza en profundidad la actuación arbitral de Daniel Siebert en la final de la Champions League entre PSG y Arsenal. Se tendrá en cuenta el criterio escogido por el colegiado y si lo ha llevado de forma correcta, el número de tarjetas amarillas y si a nivel disciplinario ha sido correcto, además de analizar en profundidad la polémica que se pueda dar durante los noventa minutos del encuentro.

 

Daniel Siebert – 5,5

 

CRITERIO: Aprobado con más luces que sombras para Daniel Siebert a los mandos de un PSG – Arsenal que coronó campeón al conjunto francés. El choque estuvo repleto de acciones polémicas y situaciones que generaron crispación en los jugadores de ambos equipos, con mucho protagonismo, quizá excesivo en algunos momentos, del colegiado alemán. Su primera mitad fue bastante floja, con una cara y una cruz en las acciones polémicas pero con decisiones un tanto inexplicables fuera de ellas, mostrando amarillas un tanto innecesarias y cerrando la primera mitad sin dejar sacar un córner.

En la segunda mejoró sustancialmente, acertando en prácticamente todas sus decisiones pese a las grandes dudas que sembró en la primera mitad. Además, acertó también las dos acciones polémicas que se dieron. Una segunda mitad que le sacó del suspenso y le dio para aprobar, pero sin excesiva solvencia.

POLÉMICA: El encuentro tuvo hasta cuatro acciones polémicas, con tres aciertos para Daniel Siebert y un grave error que condicionó el encuentro. Primero llegó el error, al dar luz verde al gol del Arsenal pese a proceder de una mano punible de Trossard. Dicho gol generó que el encuentro fuese a la prórroga, por lo que se trata de un error de consideración.

Tras ello, llegaron todos los aciertos, no señalando primero una posible mano de Saka que no es punible en ningún caso al tratarse de un despeje fallido y ser totalmente involuntaria. Después, señaló un claro penalti de Mosquera y optó, también correctamente, por no mostrarle la segunda amarilla al tratarse de un ataque prometedor y no una ocasión manifiesta de gol. Por último, dejó sin castigo un posible penalti de Nuno Mendes sobre Madueke en el que es el propio jugador del Arsenal el que agarra a su rival.