El VAR analizó toma a toma si existía un segundo toque en Lewandowski antes de realizar el análisis final de la acción.
La acción del gol anulado al Barcelona en el Atlético de Madrid – Barcelona sigue generando debate días después del partido. Más allá del fallo del fuera de juego semiautomático, que obligó al VAR a intervenir manualmente, una parte de la polémica se ha centrado en una cuestión concreta: si Robert Lewandowski tocó el balón por segunda vez antes del remate que terminó en gol.
Esa hipótesis, defendida por algunos aficionados azulgranas en redes sociales, sostiene que el delantero polaco habría rozado el balón con el talón, lo que modificaría el punto exacto desde el que debía analizarse el fuera de juego. Si existiera ese segundo contacto, el frame de referencia cambiaría y, por tanto, también podría alterarse el resultado del trazado de líneas.
El VAR contó con la posibilidad de un doble toque
Sin embargo, según ha podido confirmar Archivo VAR, el equipo arbitral revisó específicamente esa posibilidad antes de proceder al análisis definitivo. El VAR comprobó todas las cámaras disponibles en la sala VOR para verificar si existía ese segundo toque y la conclusión fue clara: no se apreció ningún contacto adicional que pudiera considerarse evidente o determinante.
Conviene recordar que las cámaras a disposición del VAR no son exactamente las mismas que las que se ofrecen en la retransmisión televisiva. El equipo arbitral dispone de más ángulos, diferentes velocidades de repetición y planos que no siempre se emiten en directo. Precisamente por la complejidad de la jugada, con varios jugadores implicados y el sistema semiautomático sin funcionamiento, la revisión se prolongó durante varios minutos. Uno de los puntos que se analizó fue el momento exacto del golpeo y la posible existencia de un segundo toque.
🖥️💥 Análisis del gol anulado por el VAR a Cubarsí con tecnología MOCAP.
▪️ Tras la revisión toma por toma, y de todos los frames disponibles, 𝗡𝗢 se aprecia un segundo toque claro por parte de Lewandowski.
✅ Por tanto, el análisis realizado desde el VAR es correcto. pic.twitter.com/8CE0zo0xqP
— Archivo VAR (@ArchivoVAR) February 13, 2026
Tras revisar todas las tomas, el VAR no encontró ninguna imagen en la que se pudiera confirmar de manera inequívoca ese contacto adicional. El balón no muestra un cambio claro de trayectoria, ni una alteración visible en su rotación o dirección que permita afirmar con seguridad que hay un segundo impacto. Y en este tipo de decisiones, especialmente cuando hablamos de fuera de juego milimétrico, no basta con la intuición o la sensación visual: el contacto debe ser claro y comprobable.
Las nuevas tomas no evidencian un error del VAR
En las horas posteriores al partido han circulado nuevas capturas y vídeos desde distintos ángulos, incluidos planos grabados desde la grada. Ninguno de ellos permite asegurar al cien por cien la existencia de ese segundo toque. Puede parecerlo en determinadas repeticiones, puede generar dudas en según qué frame congelado, pero no existe una imagen concluyente que lo demuestre de forma objetiva.
Por ese motivo, el análisis se realizó tomando como referencia el único toque claro y verificable de la jugada. El VAR no puede basar una decisión en una sospecha o en una interpretación subjetiva; necesita evidencia visual. Y al no existir una prueba concluyente del segundo contacto, el procedimiento seguido fue el correcto dentro del protocolo.
El debate seguirá abierto en el terreno de la opinión, pero desde el punto de vista técnico, el equipo arbitral revisó expresamente la posible doble intervención de Lewandowski antes de trazar la línea. No la encontró. Y con las imágenes disponibles, no hay base sólida para afirmar lo contrario.