Para los árbitros, con las directrices actuales del CTA, la mano de Laporte debió señalarse como penalti.

 

El partido entre el Athletic Club y la Real Sociedad dejó una acción que vuelve a situar el foco en el criterio arbitral y, especialmente, en la coherencia del VAR. Se trata de una mano dentro del área que, sin ser la más evidente de la historia del fútbol, encaja plenamente dentro de los parámetros que el propio Comité Técnico de Árbitros ha venido marcando esta temporada.

La acción es clara en su descripción: brazo en forma de “L”, con el bíceps en posición vertical y el antebrazo en horizontal, separado del cuerpo y mantenido en el tiempo. No es un gesto residual ni una mano que esté en proceso de recogerse. No es fruto de un movimiento natural de carrera ni de un rebote inesperado. El brazo está ahí, colocado y sostenido, ocupando un espacio que no corresponde con una posición corporal natural. ¿Es el penalti más evidente que se haya visto? No. ¿Es penalti con las directrices actuales del CTA? Para los árbitros consultados por Archivo VAR, sí. Sin dudas.

 

 

Y ese es el punto clave: no se trata de aplicar criterios históricos ni de debatir cómo se pitaban estas acciones hace diez años. Se trata de aplicar las directrices vigentes, la famosa Circular 3 y el criterio que el propio comité ha expuesto públicamente durante la temporada.

 

Acciones similares señaladas como penalti

 

Porque esta misma campaña se han señalado manos muy similares. Sin ir más lejos, en el Celta –Barcelona se sancionó una acción prácticamente calcada. Y todavía más llamativo es el precedente del Levante – Barcelona: un remate de Morales que golpea en el brazo de Balde, con el brazo en proceso de recogida, más pegado al cuerpo y en una posición menos antinatural que la vista ayer. Aquella acción fue defendida por el CTA en su Tiempo de Revisión como penalti correcto. Si aquella era penalti, esta lo es todavía más.

Aquí el remate va a portería, el brazo está más extendido, no hay recogida evidente y la posición se mantiene en el tiempo. Si el listón está en lo que se pitó en el Levante – Barcelona, la coherencia obliga a señalar penalti en el Athletic Club – Real Sociedad. Sin embargo, tras más de dos minutos de revisión, el VAR, con Melero López al frente, decidió no intervenir. Una decisión que, según los árbitros consultados por Archivo VAR, supone un error claro con el criterio actual.

 

Y ahora se abre el siguiente interrogante: ¿Qué hará el CTA?

 

Si realmente se aplica el mismo nivel de exigencia que en otras jornadas, lo lógico sería que este error tenga consecuencias. Porque no hablamos de una acción gris ni de un contacto interpretativo al límite. Hablamos de una mano sancionable según las pautas que el propio comité ha defendido públicamente. Pero con el CTA actual, la previsibilidad no es precisamente su punto fuerte. Lo mismo este error tiene consecuencias disciplinarias… que queda diluido en el silencio o incluso premiado con una nueva designación destacada. La experiencia reciente invita a no descartar ningún escenario.

Por si fuera poco, el encuentro dejó otra acción polémica en la segunda mitad: un posible penalti de Leque sobre Guedes que Sánchez Martínez no solo no señaló, sino que castigó con amarilla por simulación. En esa jugada existen dos contactos, uno en el gemelo y otro en la rodilla, que impiden al atacante completar la zancada y provocan su caída. No parece haber piscinazo alguno. Y nuevamente, el VAR permaneció al margen.

 

 

Dos acciones en el mismo partido. Dos posibles penaltis. Y una misma conclusión entre los árbitros consultados: con las directrices actuales, al menos la mano debió sancionarse.