Cuatro errores del fuera de juego semiautomático esta temporada vuelven a perjudicar al conjunto azulgrana.

 

El fuera de juego semiautomático volvió a ser protagonista en la última jornada tras el Elche – Barcelona, y lo hizo de la peor manera posible. Un nuevo error del sistema terminó validando un gol ilegal en contra del conjunto azulgrana, elevando a cuatro el número de fallos del SAOT que han perjudicado directamente al Barcelona esta temporada. Una cifra llamativa si se compara con el resto de equipos y que empieza a dibujar una tendencia difícil de ignorar.

 

Real Madrid – Barcelona

 

Este fallo se suma a otros tres que el Barcelona ha sufrido esta temporada relacionados con el uso del SAOT. El primero de ellos llegó en El Clásico entre el Real Madrid y el Barcelona. En ese encuentro, el VAR intervino para anular un penalti señalado a favor del Real Madrid por una falta de Lamine Yamal sobre Vinícius. La intervención ya fue polémica de por sí, pero el error más grave se produce antes: existe una posición de fuera de juego previa de Vinícius que el VAR no analiza en ningún momento.

Ese fuera de juego invalida toda la acción posterior, incluido el penalti. Es decir, el VAR entra a valorar una jugada que reglamentariamente no debería haber existido. El fallo del SAOT al no detectar o no revisar correctamente esa posición inicial provoca una cadena de errores que podría haber terminado perjudicando al Barcelona, tanto a nivel reglamentario como de coherencia arbitral.

 

 

Real Sociedad – Barcelona

 

El segundo error llega en el Real Sociedad – Barcelona. En esta ocasión, el SAOT vuelve a fallar en la elección del frame para analizar la posición de Lamine Yamal. El sistema toma un fotograma posterior al primer contacto con el balón, algo que contraviene el propio protocolo técnico del fuera de juego semiautomático. Ya en la representación gráfica se aprecia que el frame elegido no es el correcto, lo que condiciona completamente la interpretación de la posición.

La acción termina resolviéndose en contra del Barcelona, pese a que con el frame adecuado la posición sería legal o, como mínimo, mucho más ajustada. Un nuevo error técnico que vuelve a caer del mismo lado.

 

 

Elche – Barcelona

 

La última acción, como se ha mencionado anteriormente, se produjo en el partido ante el Elche. El conjunto local anotó un gol por medio de Álvaro que fue validado tras la revisión del fuera de juego semiautomático. Sin embargo, el atacante se encuentra en posición antirreglamentaria: su rodilla está claramente adelantada respecto a la línea defensiva en el momento del pase. El problema no es solo la decisión final, sino la representación gráfica del SAOT, que sitúa la rodilla del jugador del Elche en una posición sensiblemente más retrasada de lo que muestran las imágenes reales.

La diferencia es evidente y visible incluso sin un análisis exhaustivo. El sistema, ya sea por una mala elección del frame o por un error en la proyección del punto corporal, no refleja correctamente la posición del delantero. El resultado es la validación de un gol ilegal en una acción que, bien analizada, debería haber sido anulada. Un error técnico claro, con impacto directo en el partido.

 

 

Slavia de Praga – Barcelona

 

El tercer precedente se remonta al partido de Champions League entre el Slavia Praga y el Barcelona. En ese encuentro, se anula un gol a Robert Lewandowski tras una revisión del SAOT. El problema es que la toma utilizada es lejana y poco precisa, y el frame exacto del golpeo no queda claro en la imagen mostrada. Desde Archivo VAR se analizaron distintos fotogramas y, en al menos dos de ellos, la posición del delantero polaco es completamente legal.

De nuevo, la selección del frame resulta determinante y vuelve a perjudicar al Barcelona. Un error menos mediático que el del Clásico, pero igual de grave desde el punto de vista técnico.

 

 

Cuatro errores, cuatro decisiones en contra y un patrón que empieza a ser preocupante. El SAOT nació para reducir el margen de error humano, no para multiplicar la sensación de injusticia ni para convertirse en un factor de distorsión competitiva. Cuando los fallos se repiten y siempre afectan al mismo equipo, la discusión deja de ser anecdótica.

El problema ya no es solo tecnológico, sino de control, supervisión y criterio. El fuera de juego semiautomático necesita ajustes urgentes, especialmente en la elección de frames y en la fidelidad de las representaciones gráficas. Porque si no, más que una herramienta de precisión, el SAOT seguirá siendo una fuente constante de polémica… y el Barcelona, su principal damnificado.