Los 3 errores más graves cometidos por el vídeo-arbitraje en LaLiga EA Sports tras la primera vuelta del campeonato.

Desde su introducción en LaLiga, el fuera de juego semiautomático, SAOT, ha estado lejos de ser una herramienta infalible. Ya la pasada temporada dejó varias decisiones controvertidas, y en la actual campaña los errores no solo se han repetido, sino que en algunos casos han tenido un impacto directo en el resultado de los partidos. Fallos técnicos, selección incorrecta de los frames y criterios arbitrales discutibles han vuelto a situar al sistema en el centro del debate.

El segundo error más grave desde que se implantó el VAR

El primer gran error se produjo en el Alavés–Atlético de Madrid. En ese encuentro se dio por válido un gol de Giuliano Simeone pese a encontrarse en una posición de fuera de juego clara. Lo más llamativo del caso es que el error fue doble: ni el árbitro de VAR detectó la infracción ni el propio sistema de fuera de juego semiautomático emitió ninguna alerta. Días después, el Comité Técnico de Árbitros reconoció el fallo y explicó que el sistema no funcionó correctamente en esa acción. El error tuvo un impacto directo en el marcador, ya que el Alavés pasó de ganar el partido a empatarlo, perdiendo dos puntos. El árbitro de VAR, González Fuertes, fue sancionado y enviado a la conocida “nevera”.

El SAOT dio la nota en el estadio de Balaídos

El segundo fallo se dio en el Real Sociedad–Celta de Vigo. El gol de Oyarzabal fue anulado por fuera de juego tras la intervención del VAR. De nuevo, el sistema seleccionó un frame previo al golpeo del balón. En el instante exacto del pase, el delantero estaba en posición legal, por lo que el gol debió concederse. Un error de selección de imagen que volvió a dejar en evidencia el uso del SAOT.

El Clásico dejó en evidencia al SAOT

El tercer episodio grave tuvo lugar en el Clásico entre Real Madrid y Barcelona, un partido de máxima exigencia y repercusión mundial. En una acción de desmarque de Vinicius que terminó en penalti, el VAR llamó al árbitro de campo para revisar la jugada, pese a que el penalti era claro. Tras la revisión, la decisión final fue no señalar pena máxima. Pero más allá de esa interpretación, el problema radica en que Vinicius partía en fuera de juego. El SAOT tomó como referencia un frame incorrecto, anterior al momento exacto del pase, analizando una imagen que no correspondía con el golpeo real del balón. Un error técnico especialmente grave por el contexto del partido.

Un cuarto caso que no dependió del SAOT

Un cuarto caso se produjo en el Villarreal–Rayo Vallecano y no responde a un fallo técnico del sistema, sino a una mala interpretación arbitral. El VAR consideró que un rebote fortuito en la pierna de un jugador del Rayo habilitaba la posición de Gerard Moreno. Sin embargo, ese contacto no fue voluntario ni controlado, por lo que, según el reglamento, no rompe el fuera de juego. El último toque válido procede de un jugador del Villarreal y el SAOT debió utilizarse para anular el gol, algo que no ocurrió.