Munuera Montero fue avisado por el pinganillo de que la acción de De Jong sobre Mbappé era merecedora de tarjeta roja.

 

En las últimas horas se ha generado una notable polémica en redes sociales a raíz de la difusión por parte de la RFEF de un audio correspondiente al partido de la Supercopa entre Barcelona y Real Madrid. Numerosas cuentas, algunas de gran alcance, han asegurado que se trata de una conversación del VAR y lo han utilizado para criticar de forma muy dura la actuación arbitral. Sin embargo, esa interpretación es, nuevamente, incorrecta.

El audio que se está viralizando no pertenece a la sala VAR, sino al cuarto árbitro, Quintero González, que en ese momento advierte al árbitro principal, Munuera Montero, de una acción de posible tarjeta roja de Frenkie de Jong sobre Kylian Mbappé. La escena se produce en una zona del campo en la que Quintero González tiene una visión privilegiada de la jugada, y su reacción, elevando la voz para alertar al árbitro, entra dentro de lo normal en el contexto de un partido de máxima intensidad. Algo muy habitual en la gran mayoría de los encuentros.

 


La confusión ha venido porque el audio se ha difundido sin contexto, dando a entender que esas voces procedían del VAR. Pero eso no solo es falso, sino que además choca frontalmente con el funcionamiento real del video-arbitraje. El VAR tiene prohibido intervenir de esa manera. No puede “avisar” ni “recomendar” tarjetas o decisiones de juego en caliente. Su única función es revisar decisiones ya tomadas o corregir errores claros y manifiestos una vez que el árbitro ha pitado o dejado seguir.

Es decir, el VAR no puede gritarle al árbitro que saque una roja, ni sugerirle en directo cómo debe actuar. Eso sería una vulneración absoluta del protocolo. Por eso resulta tan absurdo pensar que un audio de ese tipo pudiera proceder de la sala VOR.