Las notas de los árbitros de la jornada 11 en LaLiga EA Sports tras la finalización de sus respectivos partidos.

 

Como cada fin de semana, Archivo VAR analiza en profundidad la actuación arbitral de la jornada, valorando no solo las acciones más polémicas, sino también el criterio global aplicado durante los 90 minutos. En estas notas se valora la coherencia disciplinaria, si el listón de las faltas y tarjetas ha sido uniforme, la gestión del partido, la personalidad en la toma de decisiones y el uso del VAR en las jugadas clave. También se examinan las acciones determinantes: penaltis, expulsiones, goles anulados o posibles intervenciones no realizadas.

 

Sánchez Martínez – 5,0

 

CRITERIO: Aprobado con más luces que sombras para Sánchez Martínez a los mandos de un Villarreal – Espanyol en el que el colegiado murciano realizó un arbitraje bastante sólido, salvo por una acción en la que tuvo que acudir al monitor y un final de partido en el que cometió uno de esos errores que un árbitro no puede cometer jamás, y es detener el juego para advertir durante casi un minuto y luego no darlo. Es un error que, de un aprobado medianamente solvente, le lleva a un suficiente y gracias. Si bien acertó en varias acciones importantes, no puede cometer errores completamente evitables y que, además, dependen únicamente de él.

POLÉMICA: El choque tuvo varias acciones polémicas en las áreas de posibles contactos que no dieron para mucho. En dos de dichas acciones el colegiado murciano se mostró muy sólido, pasando por completo de contactos pequeños y sin relación causa-efecto, pero tuvo que acudir al monitor para revisar un claro agarrón de Roberto sobre Pau Navarro en la acción previa a su gol que, posteriormente, sería anulado. Infracción clara y así la señaló Sánchez Martínez.

 

De Burgos Bengoetxea – 6,5

 

CRITERIO: Correcto arbitraje de De Burgos Bengoetxea a los mandos de un Levante – Atlético de Madrid en el que pasó bastante desapercibido. El colegiado vasco hizo acto de presencia en los momentos oportunos, optando por un criterio bastante clásico que favoreció el desarrollo del juego. Más allá de un par de acciones mínimas, no cometió errores de apreciación que le perjudicaran en su valoración total.

POLÉMICA: El choque se desarrolló sin acciones de polémica, más allá de un gol anulado correctamente por fuera de juego en la primera mitad.

 

Orellana Cid – 5,0

 

CRITERIO: Suficiente para Orellana Cid a los mandos de un Rayo Vallecano – Celta de Vigo en el que el colegiado andaluz volvió a evidenciar que tiene un don para cometer un error e intentar convencer a todo el mundo con autoridad de que no es así. No es uno de esos árbitros que tengan el don de la palabra en ese aspecto. Y es que si bien es cierto que acertó en las acciones más importantes, falló en muchas pequeñas acciones, despachando las protestas con cara de malas pulgas pese a ser totalmente justificadas al tratarse de errores.

POLÉMICA: El choque tuvo una acción polémica de relevancia y se dio en la primera mitad, cuando Yago Lago y Camello pugnaban por el balón dentro del área agarrándose ambos y terminando el delantero en el suelo. Acción que, al existir ese agarrón mutuo, no resulta punible ni para los colegiado en el campo ni para los árbitros del VAR.

 

Busquets Ferrer – 5,0

 

CRITERIO: Arbitraje políticamente correcto de Busquets Ferrer a los mandos de un Real Betis – Málaga en el que el colegiado balear decidió optar por uno de esos criterios que quitan de problemas a los árbitros pero no favorecen en absoluto el desarrollo del juego, señalando pequeños contactitos que no daban para nada constantemente. Es cierto que no cometió errores graves, pero su criterio dejó que desear. Además, un error suyo implicó más de medio minuto perdido en el descuento que decidió no recuperar. Cosas sin sentido.

POLÉMICA: El encuentro se desarrolló sin acciones polémicas que pudiesen poner más en apuros al colegiado balear.

 

Cordero Vega – 6,75

 

CRITERIO: Arbitraje solvente de Cordero Vega a los mandos de un Barcelona – Alavés en el que el colegiado cántabro apenas tuvo que hacer acto de presencia más allá de alguna acción que otra de tarjeta amarilla que tuvo que mostrar por acciones de cortar contragolpes o jugadas muy al límite. Llevó el encuentro con mucha calma y pasó por completo de los pequeños contactos, teniendo en cuenta que el partido quedo decidido ya en la primera mitad. Tuvo uno de esos choques que desean todos los árbitros.

POLÉMICA: El choque se desarrolló sin acciones polémicas, más allá de una intervención del VAR para dar por bueno un gol de Lamine Yamal en la segunda mitad al estar perfectamente habilitado.