Las notas de los árbitros de la jornada 9 en LaLiga EA Sports tras la finalización de sus respectivos partidos.

 

Como cada fin de semana, Archivo VAR analiza en profundidad la actuación arbitral de la jornada, valorando no solo las acciones más polémicas, sino también el criterio global aplicado durante los 90 minutos. En estas notas se valora la coherencia disciplinaria, si el listón de las faltas y tarjetas ha sido uniforme, la gestión del partido, la personalidad en la toma de decisiones y el uso del VAR en las jugadas clave. También se examinan las acciones determinantes: penaltis, expulsiones, goles anulados o posibles intervenciones no realizadas.

 

Muñiz Muñoz – 3,5

 

CRITERIO: Surrealista arbitraje de Muñiz Muñoz a los mandos de un Alavés – Málaga en el que, tras una primera mitad de bastante ajetreo pero medianamente bien llevada, en la segunda decisión tomar una decisión en la que era verdaderamente difícil hacerlo peor. Y es que el colegiado se chocó con Denis Suárez por estar pésimamente colocado, dejando al jugador del Alavés sangrando por la boca. Además, provocó que el conjunto local perdiese la posesión del balón, lanzando el Málaga un contragolpe muy peligroso. Solo es su cabeza era una buena idea no detener el juego. Sin embargo, así lo hizo.

POLÉMICA: El choque tuvo una acción polémica en los últimos instantes del juego y, para felicidad del sentido común, el VAR la dio por buena. Y es que Pablo Ibáñez recuperaba un balón en la frontal del área, servía a banda y en el centro se producía el gol del empate del Alavés. Los jugadores del Málaga protestaron un pisotón en la apertura a banda de Pablo Ibáñez, el cual existe pero no es punible en ningún caso. Es Pablo el que tiene el control del balón y se trata de un lance del juego que jamás puede ser considerada infracción.

 

Sesma Espinosa – 2,5

 

CRITERIO: Suspenso sin paliativos para Sesma Espinosa tras una primera mitad terrible a los mandos de un Rayo Vallecano en el que el colegiado riojano, salvo por un ‘penaltito’ que no es una locura señalar, sancionó todo al revés. Tuvo que acudir al monitor en una ocasión y debió hacerlo en una segunda si a Figueroa Vázquez, que no es el árbitro de VAR más fino que hay, le hubiera dado por avisarle. En la segunda pasó por menos apuros, aunque tuvo que hacer frente a alguna que otra acción puntiaguda. Acciones polémicas como tal hubo cuatro, con dos al límite y dos errores.

POLÉMICA: Primero, el riojano dejó sin castigo un golpe con el codo de Sangaré sobre Álvaro que, si bien quizá no sea acción de VAR, no habría sido una locura señalar la pena máxima sobre el césped. Tras ello, sí señaló una también limítrofe entre Lejeune y Revivo cuando el delantero del Elche buscó un penalti que le puso en bandeja el central. No es una locura señalarlo, pero tampoco lo habría sido no hacerlo. Minutos después dejó de ver una acción dentro del área en la que Pathé Ciss despejaba el pie de Lemar tras un remate. Es cierto que el jugador del Elche ya ha golpeado el balón, pero la patada no es ninguna tontería. Si bien no es tampoco la intervención más clara de la historia, puede ser comprable. Lo que no es comprable es la mano, cero punible, de Sangaré que Sesma Espinosa señaló y Figueroa Vázquez decidió dar por buena. No se trata de una mano punible en ningún caso al estar el brazo en posición natural y próximo al cuerpo.

 

Gil Manzano – 3,5

 

CRITERIO: Cobarde arbitraje de Gil Manzano a los mandos de un Racing de Santander – Espanyol en el que el colegiado extremeño volvió a evidenciar el por qué ya no está contando tanto para los partidos importantes, y es que su nivel lleva tiempo dejando qué desear. Tuvo altibajos durante todo el choque, con una irregularidad en su criterio que no debería darse en un árbitro de tanta experiencia, sin embargo, así fue. Además, tuvo que acudir al monitor para revisar una mano clarísima que no apreció en vivo y decidió liarla aún más desde el VAR.

POLÉMICA: Y es que en la primera mitad, Gil Manzano acudió al monitor para revisar una mano muy evidente de Pablo Ramón en el área que no admitía discusión, sin embargo, decidió sancionar una pugna previa anterior en la que no hay infracción por ningún sitio. Ambos jugadores se están agarrando durante toda la acción y en ningún caso puede ser únicamente falta de Roberto. Además, se protestó una mano de Pablo García previa al segundo gol muy al límite al producirse en una pugna con el defensor. Acción más de campo que de VAR.

 

Quintero González – 1,0

 

CRITERIO: Catastrófico arbitraje de Quintero González a los mandos de un Valencia – Villarreal en el que fue casi imposible hacerlo peor. El nuevo próximo internacional, decisión difícil de entender por parte del CTA, volvió a cuajar una actuación muy deficiente y que evidencia que no está para batallas mayores e incluso, con muchas dudas sobre las menores. No logró controlar un choque que él mismo se echó encima con decisiones bastante incomprensibles desde ya los primeros minutos. Además, acudió al VAR en dos ocasiones, tan solo una de ellas justificada, para terminar señalando un penalti muy light y expulsar a Pape Gueye. También mandó a los vestuarios a Eliott.

POLÉMICA: El choque tuvo tres momentos de polémica con dos errores graves de Quintero González. El primero de ellos fue comprar la absurda intervención del VAR de López Toca al considerar un ‘pisotín’ de Renato Veiga sobre Raba como posible penalti. En el campo todavía puede llegarse a comprar, pero en ningún caso es una acción de VAR. Tras ello, tuvo que acudir una segunda vez para expulsar a Pape Gueye por un codazo con uso de fuerza excesiva sobre Gayà, al cual dejó sangrando de forma abundante. Y, por último, expulsó con dos amarillas consecutivas por protestar a Eliott tras señalar una falta que solo vio él. Esperpéntico arbitraje en Mestalla.

 

Sánchez Martínez – 3,0

 

CRITERIO: Marrullero arbitraje de Sánchez Martínez a los mandos de un Atlético de Madrid – Deportivo de la Coruña en el que el colegiado murciano perdió los estribos y terminó prácticamente encarándose con Giuliano mientras le mostraba una amarilla por aplaudirle tras señalar una infracción. Si bien su primera mitad fue medianamente tranquila, en la segunda evidenció que está en un momento de mucha frustración, algo que está perjudicando claramente a su arbitraje. Mal Sánchez Martínez que, ante algo así, debería pasar por la nevera.

POLÉMICA: El choque no tuvo acciones de polémica que pudiesen complicar su arbitraje, pero la lamentable imagen que dejó con Giuliano le suspende forma automática y directa.

 

Hernández Maeso – 7,0

 

CRITERIO: Notable para Hernández Maeso a los mandos de un Athletic Club – Getafe en el que tuvo bastante trabajo con el paso de los minutos, llegando a expulsar a Mario Martín con roja directa por un planchazo tras tocar el balón en una acción dividida. Más allá de ello, tuvo buenos aciertos, especialmente en las áreas, sin caer en los intentos de engaño de Iñaki Williams, pero cometiendo algún pequeño error de apreciación fuera de ella que pudo ahorrarse.

POLÉMICA: La acción polémica del choque se dio en la segunda mitad y terminó con Mario Martín en la calle. Se trata de una acción al límite en la que el jugador del Getafe llega primero al balón y, tras ello, impacta con la plancha en el tobillo de su rival. Es cierto que existe ese toque previo de balón pero, según el manual CARD del CTA, no es un toque que exima al jugador de cometer infracción al tratarse de un balón divido. Además, Mario Martín permanece con la pierna arriba tras tocar el balón, lo cual es clave según el reglamento. De haber sido un balón jugado con control por Mario, no sería punible, pero al tratarse de un balón dividido, para el Comité lo es y la expulsión, aunque muchos no estemos de acuerdo con la norma, es justa.

 

Díaz de Mera Escuderos – 6,25

 

CRITERIO: Aprobado con cierta solvencia para Díaz de Mera Escuderos a los mandos de un Celta de Vigo – Real Betis en el que el colegiado castellano-manchego tuvo por delante un encuentro de bastante dificultad. Estuvo muy solicitado por los jugadores, acumulando protestas que, en muchos casos, fueron infundadas, teniendo en cuenta que Isidro optó por un criterio bastante clásico.

POLÉMICA: La única acción polémica del choque se dio en la primera mitad cuando Ilaix Moriba entraba con las dos piernas por delante a Ceballos para, en el último momento, intentar doblarlas. Es una acción muy al límite pero, al no tratarse de un impacto directo y con riesgo de verdad para el jugador del Real Betis, el VAR decidió no intervenir correctamente. Con la amarilla es más que suficiente.

 

Alberola Rojas – 5,75

 

CRITERIO: Aprobado pero sin la solvencia habitual para Alberola Rojas a los mandos de un Real Sociedad – Levante en el que tuvo trabajo durante los noventa minutos y lo sacó con más luces que sombras. Es cierto que tuvo algún que otro error puntual de apreciación, pero con más aciertos a lo largo de los noventa minutos. Sin embargo, donde sí se le puede poner un verdadero pero fue en el tiempo de descuento, el cual fue de tan solo dos minutos en un partido de lo más apretado. Y es que solo con las sustituciones, el minuto parado por la atención en la grada y algún que otro jugador que terminó por los suelos, fue un partido de mínimo, cuatro o cinco minutos. Se quedó muy corto.

POLÉMICA: El choque se desarrolló sin acciones polémicas que pudiesen complicar su arbitraje.

 

Martínez Munuera – 5,75

 

CRITERIO: Salvó los muebles, y con mediana destreza, Martínez Munuera a los mandos de un Barcelona – Real Madrid en el que el colegiado valenciano tuvo trabajo y del bueno, como suele ocurrir en todos los Clásicos. El bueno de Juan tuvo que poner calma ya desde los primeros minutos, intentando no regalar las tarjetas amarillas para no poner el listón excesivamente bajo en un partido de estas características. E hizo bien. Fue ecuánime durante toda la primera mitad, pero en la segunda tuvo algún que otro problema más. Se enfrentó a dos acciones polémicas que resolvió medianamente bien. Una perfectamente y la otra a medias.

En los instantes finales tuvo algo de inestabilidad, perdonando una amarilla muy clara a Camavinga y quizá otra a Lamine Yamal que deja más dudas. Mostró otra a Gordon también al límite, ya que toca balón pero arrasa con Guler. No es una locura mostrarla. En líneas generales, solventó un partido muy complicado con más luces que sombras. Dos errores importantes en las tarjetas, pero varios aciertos en el resto.

POLÉMICA: El choque tuvo dos acciones polémicas. Primero, dejó sin castigo una acción al límite de Cancelo sobre Diomande que, si bien parece fea en la imagen parada, de corrido se aprecia que se trata de un rapón. Es una acción muy clara de tarjeta amarilla que no mostró el valenciano. Pero, al menos, no se fue a la roja directa como se pidió desde el banquillo del Real Madrid. Acierto, pero muy a medias. Sí acertó de pleno al no señalar un posible penalti por mano de Balde en el que se producen tres toques simultáneos en apenas un segundo. Mano completamente accidental y nada punible. Pleno acierto del valenciano en este caso.