El CTA entiende que el regreso de José Mourinho puede reavivar aún más los incendios que se han generado esta temporada a nivel arbitral.

 

La posible vuelta de José Mourinho al Real Madrid no solo está generando expectación deportiva. También está provocando inquietud dentro del arbitraje español. Según ha podido saber Archivo VAR, en el Comité Técnico de Árbitros existe una preocupación real ante la inminente llegada del técnico portugués al banquillo blanco, una operación que, según apuntan distintas informaciones, podría cerrarse en cuestión de días.

Y el motivo no es futbolístico.

En el CTA existe el convencimiento de que el regreso de Mourinho puede reactivar uno de los escenarios más incómodos que ha vivido el arbitraje español en las últimas décadas: una presión constante sobre el colectivo arbitral desde uno de los focos mediáticos más potentes del mundo del fútbol. El recuerdo de la primera etapa del portugués en el Real Madrid sigue muy presente entre muchos árbitros y exárbitros. Aquellos años estuvieron marcados por una tensión permanente con el colectivo, ruedas de prensa incendiarias, declaraciones contra decisiones arbitrales y una presión mediática que elevó el conflicto hasta niveles pocas veces vistos en España.

Ahora, el contexto es incluso más delicado.

 

El temor del Comité por el caso Negrerira

 

Porque Mourinho aterrizaría en un fútbol español absolutamente condicionado por el caso Negreira y en un clima arbitral mucho más débil e inestable que el de hace una década. Dentro del CTA consideran que el entrenador portugués podría utilizar precisamente todo el contexto generado alrededor del caso para volver a poner el foco sobre el arbitraje español, algo que preocupa especialmente a un Comité que todavía se encuentra en pleno proceso de reconstrucción interna.

Además, el actual CTA está formado por perfiles con mucho menos peso institucional que generaciones anteriores. Dentro del colectivo arbitral existe la sensación de que se trata de un Comité con poca experiencia en gestión de crisis de este nivel y con una autoridad mucho más limitada. Fernández Borbalán es, probablemente, la figura con mayor estatus dentro del organismo, pero incluso su perfil está lejos del peso que tuvieron en su momento nombres históricos dentro del arbitraje español.

Y enfrente podría aparecer José Mourinho.

Porque si hay un entrenador capaz de dominar la presión mediática alrededor del arbitraje, ese es el técnico portugués. Su capacidad para generar debates públicos y trasladar tensión a los árbitros es reconocida incluso dentro del propio colectivo arbitral. En el CTA entienden perfectamente el tipo de escenario al que podrían enfrentarse si finalmente se confirma su regreso al Santiago Bernabéu.

 

La denuncia de la AESAF que echará más gasolina al fuego

 

La situación, además, llega en un momento especialmente sensible tras la denuncia presentada por la AESAF contra Florentino Pérez, Real Madrid TV y el propio Real Madrid. La Asociación Española de Árbitros de Fútbol ha decidido dar un paso más en el conflicto institucional que existe actualmente con el club blanco, algo que dentro del CTA respaldan de forma generalizada.

Sin embargo, también son conscientes de que el movimiento puede tener consecuencias importantes.

Porque en el arbitraje español existe la sensación de que Florentino Pérez no va a quedarse callado tras esta ofensiva judicial. Y precisamente ahí aparece la figura de Mourinho como posible amplificador de un conflicto que ya viene escalando durante los últimos meses. El temor dentro del CTA es que la combinación entre el clima actual, el caso Negreira, las críticas constantes de Real Madrid TV y la personalidad del técnico portugués termine generando un escenario extremadamente agresivo para el colectivo arbitral.

De hecho, algunas voces internas consideran que podrían llegar temporadas especialmente duras para los árbitros si Mourinho vuelve a convertirse en el portavoz principal del malestar del madridismo con el arbitraje español. Y es que el portugués nunca ha tenido problema en señalar directamente decisiones arbitrales, cuestionar criterios o elevar públicamente el nivel de confrontación cuando considera que existe un perjuicio hacia sus equipos.

El CTA lo sabe. Y precisamente por eso existe inquietud.

 

José Mourinho tendría dónde rascar

 

No tanto por una acción concreta o una declaración puntual, sino por lo que Mourinho representa mediáticamente. Porque pocos entrenadores en el mundo manejan tan bien la presión ambiental y tan pocos son capaces de convertir cada polémica arbitral en un debate nacional durante días.

Además, dentro del colectivo existe cierta sensación de vulnerabilidad. El arbitraje español atraviesa uno de sus momentos de menor credibilidad pública, muy condicionado por el desgaste del caso Negreira, las polémicas semanales y las constantes contradicciones entre VAR, CTA y “Tiempo de revisión”. La llegada de una figura como Mourinho en este contexto podría aumentar todavía más la exposición y la tensión.

En el CTA no dudan de que el portugués regresaría dispuesto a competir desde el primer día. Pero también creen que su vuelta puede convertir el debate arbitral en uno de los grandes focos de la próxima temporada.

Y eso, internamente, preocupa mucho más de lo que algunos imaginan.