Archivo VAR ha hablado con jugadores de Primera y Segunda División sobre el cambio de criterio del CTA con los penaltis.
El Comité Técnico de Árbitros vuelve a situarse en el centro de la polémica. Y esta vez no por una acción aislada, ni por una interpretación discutible, sino por algo mucho más profundo: un cambio de criterio casi con la temporada finalizada que contradice todo lo que se había aplicado hasta ahora… y lo que, según ha podido saber Archivo VAR, se había transmitido directamente a los propios jugadores.
El inicio del caos: Real Oviedo – Villarreal
El origen de todo está en una acción que ha terminado por destapar un problema estructural. En el Real Oviedo–Villarreal, el VAR, con Trujillo Suárez al frente, decidió intervenir para repetir un penalti por una supuesta invasión de área. El motivo: un jugador estaba pisando ligeramente la línea en el momento del lanzamiento y acudió al rechace.
🖥️💥 Cruce de cables del VAR en el Real Oviedo – Villarreal.
👉🏻 Ilyas tiene la pierna derecha en el aire y la izquierda pisando levemente la línea.
❌ 𝗡𝗢 𝗗𝗘𝗕𝗘 𝗥𝗘𝗣𝗘𝗧𝗜𝗥𝗦𝗘.
▪️ En la presente temporada no se ha repetido ningún penalti por pisar únicamente la línea. pic.twitter.com/FXVLhZJC7E
— Archivo VAR (@ArchivoVAR) April 23, 2026
El problema es evidente. Esa acción, exactamente esa acción, no se había sancionado ni una sola vez en las últimas dos temporadas. Ni una. En Primera y Segunda División. Hasta ese día, el 100% de los penaltis en los que un jugador pisaba la línea y acudía al rechace no se repetían.
Lejos de reconocer el error, el CTA ha decidido huir hacia adelante. Y lo ocurrido en el Villarreal–Celta de Vigo lo confirma.
El CTA huye hacia delante y cambia su criterio por completo
En ese partido se produce una jugada prácticamente idéntica. Rafa Marín acude al rechace de un penalti estando en contacto con la línea del área. Y a partir de aquí, todo apunta a un cambio de criterio: lo que hasta ahora no era infracción, empieza a serlo.
Un giro radical que no responde a ninguna modificación reglamentaria ni a una comunicación oficial clara. Responde, simplemente, a una decisión interna tras una jugada mal gestionada.
Y aquí entra la parte más contundente de esta historia.
Los propios jugadores retratan al Comité
Archivo VAR ha podido hablar con varios jugadores de Primera y Segunda División durante este fin de semana. La respuesta ha sido unánime:
“Se nos dijo que podíamos pisar la línea”.
Esto no es interpretación. No es opinión. Es información directa de futbolistas que han recibido esas indicaciones.
Según trasladan, las instrucciones eran claras: no se podía invadir el área, es decir, no se podía pisar la zona verde en el momento del lanzamiento. Pero la línea sí estaba permitida. Siempre. De hecho, se les indicaba que podían estar con el pie sobre la línea o incluso en el aire, siempre y cuando no tuviesen ninguna zona del cuerpo apoyada en el interior, zona verde, del área.
Esto explica una realidad evidente en cada penalti: todos los jugadores colocan parte del pie sobre la línea. No es casualidad. Es lo que se les ha enseñado.
Y la hemeroteca lo respalda.
Numerosos precedentes sin repetición
Durante esta misma temporada, en Primera y Segunda División, se han producido múltiples acciones en las que jugadores pisan la línea, acuden al rechace e incluso influyen directamente en la jugada. Ninguna se sancionó.
Hay ejemplos claros en Segunda División donde jugadores parten desde la línea, saltan hacia dentro del área en el momento del golpeo y acaban disputando el rechace con ventaja. Acciones evidentes, visibles, incluso exageradas… que nunca se repitieron.
Uno de los casos más llamativos se dio en un Mirandés – Real Oviedo la pasada temporada. Un jugador inicia pisando la línea, se impulsa y termina acudiendo al rechace tras una gran zancada. No se repitió el penalti. Porque ese era el criterio.
La conversación entre Munuera Montero y Javi Rueda
Incluso en un vídeo reciente del Barcelona – Celta publicado por LaLiga se escucha una conversación reveladora. Javi Rueda pregunta: “¿La línea sí la puedo pisar, no?”. Una duda lógica, basada en lo que siempre se ha aplicado. La respuesta del árbitro sorprende: “No, si la pisas cuenta como dentro”.
Ahí está el cambio. Sin aviso. Sin explicación. Sin coherencia con lo anterior.
Hasta el partido del Real Oviedo – Villarreal, ningún penalti se había repetido por una acción así. Ninguno. A partir de ese momento, el CTA no corrige la decisión. Cambia el criterio para sostenerla.
Y eso tiene consecuencias.
Un cambio que adultera de forma clara la competición
La primera es para los equipos, que han competido durante toda la temporada bajo unas directrices que ahora cambian sin previo aviso. La segunda, para los jugadores, que actúan en base a unas indicaciones que dejan de ser válidas de un día para otro. Y la tercera, para el propio juego, donde cada penalti pasa a estar bajo un nuevo riesgo de repetición.
Pero, sobre todo, hay una consecuencia mayor: la pérdida de credibilidad.
Porque cuando un organismo no reconoce un error y decide modificar el criterio para justificarlo, deja de aplicar el reglamento. Empieza a proteger decisiones.
El CTA tenía una opción sencilla: admitir el error y mantener el criterio que se llevaba aplicando durante años. Ha elegido lo contrario.
Y cuando eso ocurre, el problema ya no es una jugada. Es el sistema.