El Real Betis – Real Madrid se saldó con cinco acciones polémicas y un error de relevancia Soto Grado y el VAR.
El partido entre Real Betis y Real Madrid dejó una de las noches arbitrales más complejas de la temporada. No tanto por la cantidad de errores claros, sino por todo lo contrario: por la enorme cantidad de acciones situadas en ese punto exacto donde la línea entre infracción y no infracción es prácticamente imperceptible. Hasta cinco jugadas polémicas marcaron el encuentro, la mayoría de ellas en un terreno gris donde cualquier decisión sobre el césped habría sido defendible.
El arbitraje de Soto Grado fue, en líneas generales, aceptable dentro de la dificultad del contexto. No fue un arbitraje brillante, pero tampoco estuvo cerca del suspenso. Un aprobado estándar para un partido con muchísimo voltaje y con acciones constantemente al límite.
La mano imposible de valorar de Brahim
La primera polémica llegó en el minuto dos, con una posible mano de Brahim tras un córner. El balón queda muerto en el área y el jugador del Real Madrid lo controla con el brazo extendido. El gran problema de esta acción es que no existen repeticiones claras. Con la cantidad de cámaras que hay en un estadio de este nivel, no se ofreció ni una sola toma cercana que permitiera valorar con precisión el punto de contacto. Con lo poco que se vio, la acción parece estar en el límite de ser punible. Si Soto Grado hubiera señalado penalti, no habría chirriado. Pero tampoco se puede afirmar con rotundidad que lo fuera, por lo que se queda en una acción gris imposible de cerrar al cien por cien.
⁉️💥 La retransmisión del Real Betis – Real Madrid pasó por completo de una posible mano de Brahim.
👉🏻 El jugador español estira el brazo dentro del área y controla el balón.
❌ No se ha emitido ninguna repetición cercana que pueda aclarar el punto exacto de contacto. pic.twitter.com/CR3V4MdGz4
— Archivo VAR (@ArchivoVAR) April 24, 2026
Mano al límite de Ricardo Rodríguez
La segunda acción es la mano de Ricardo Rodríguez tras el remate de Brahim. Aquí sí hubo múltiples repeticiones y el análisis es más completo. El defensor del Betis comienza la acción con el brazo muy abierto y en una posición claramente punible, pero a medida que ve el disparo, lo va recogiendo hacia abajo. En el momento del impacto, el brazo está en una posición baja, más natural, aunque no completamente pegado al cuerpo. Es una acción extremadamente al límite: si Soto Grado señala penalti, el VAR no interviene; si no lo señala, como ocurrió, el VAR tampoco entra. Siguiendo el criterio habitual de la temporada, este tipo de manos, con el brazo en recogida, no se están sancionando, por lo que la decisión de no pitar penalti es defendible.
🖥️💥 ¿Debió intervenir el VAR en la mano de Ricardo Rodríguez?
✅ 𝗡𝗢.
👉🏻 Si bien la mano está al límite de ser punible, el defensor se encuentra en proceso de recogerla cuando se produce el contacto.
▪️ No existe un error obvio y manifiesto que requiera intervención. pic.twitter.com/13o6FwKmF0
— Archivo VAR (@ArchivoVAR) April 24, 2026
Amarilla oscura para Huijsen
La tercera jugada polémica es la posible expulsión de Huijsen por una entrada sobre Antony. Es una acción dura, con contacto con la plancha en el pie del jugador del Betis. Es una jugada que se mueve en ese terreno de “amarillo oscuro”: si el árbitro muestra roja directa, la decisión se sostiene y el VAR no la corrige. Sin embargo, la amarilla parece la opción más adecuada por intensidad y punto de impacto. No es una acción de intervención clara de VAR, por lo que se mantiene dentro de lo aceptable.
¿Penalti de Mendy sobre Antony?
Ya en la segunda parte llega el posible penalti de Mendy sobre Antony. El brasileño se interna en el área y se producen dos contactos. El primero, abajo, es completamente insuficiente: no hay derribo ni desequilibrio claro. El segundo, arriba, es un leve agarrón en el hombro. Aquí está la clave: el contacto existe, pero Antony exagera la caída en el momento en el que se ve liberado. De nuevo, acción gris. Si el árbitro señala penalti en directo, el VAR no interviene. Al no señalarlo, tampoco hay motivos suficientes para corregir. Otra jugada en ese límite constante que marcó el partido.
⁉️💥 ¿Hay penalti de Mendy sobre Antony?
✅ 𝗡𝗢.
👉🏻 Si bien Mendy se la juega, al existir un ligero toque en el pie acompañado de la mano sobre el hombro, es Antony el que se deja caer al notar el contacto.
▪️ El VAR, por ello, decidió no intervenir. pic.twitter.com/q0zBdjAFj8
— Archivo VAR (@ArchivoVAR) April 24, 2026
Falta en ataque de Antony sobre Mendy
La quinta y última acción es la más clara de todas y la única donde el VAR interviene correctamente. Se trata del gol de Bellerín, que viene precedido de un agarrón de Antony sobre Mendy. El jugador del Betis se cuelga literalmente del brazo del defensor del Real Madrid, le desequilibra y le impide disputar el balón en condiciones. Aunque el agarrón no sea prolongado, es suficiente para alterar completamente la acción defensiva. Mendy, al sentirse superado, termina dejándose caer, pero eso no invalida la infracción previa. Es una falta clara en fase de ataque que debió ser revisada por el VAR, convirtiéndose en el error más claro del encuentro.
🖥️💥 El VAR se marchó antes de tiempo del Real Betis – Real Madrid.
👉🏻 Antony se cuelga del brazo de Mendy, impidiéndole de forma clara el poder continuar disputando el balón.
❌ 𝗘𝗦 𝗙𝗔𝗟𝗧𝗔.
▪️ Soto Grado no apreció la infracción y González Fuertes se lavó las manos. pic.twitter.com/XujFcDigwk
— Archivo VAR (@ArchivoVAR) April 24, 2026
En definitiva, el partido dejó una colección de acciones al límite donde prácticamente todas se movieron en ese terreno en el que el criterio del árbitro en el campo marca la decisión final. Soto Grado no brilló, pero supo sobrevivir a un contexto extremadamente complicado. Y en un partido así, muchas veces, eso ya es suficiente.