El VAR volvió a liarla en el Barcelona – Celta de Vigo escogiendo un frame con el balón saliendo del pie de Pedri.

 

El fuera de juego semiautomático vuelve a estar en el centro de la polémica. Y, una vez más, con el mismo protagonista: el Barcelona. Lo que debería ser una herramienta diseñada para eliminar cualquier tipo de error humano se ha convertido, en este caso, en todo lo contrario. Ocho errores acumulados esta temporada. Ocho. Y lo más llamativo de todo: cuatro de ellos han sido en contra del conjunto azulgrana. Es decir, el Barcelona ha sufrido los mismos errores del sistema que los otros 19 equipos de LaLiga juntos.

El último episodio tuvo lugar en el encuentro entre Barcelona y Celta de Vigo. Con 1-0 en el marcador, Pedri pone un centro al área que Ferran Torres remata al fondo de la portería. En directo, y en las primeras repeticiones, la acción no genera dudas evidentes: Ferran parece estar habilitado o, como mínimo, en línea muy clara con el defensor. Sin embargo, apenas unos segundos después, el VAR interviene y anula el gol por fuera de juego tras una revisión sorprendentemente rápida.

 

Ferrán Torres está claramente habilitado

 

La sensación de extrañeza fue inmediata. No solo por la rapidez de la decisión, sino porque las imágenes no parecían sostener una infracción clara. Minutos después, como es habitual, se publicó la recreación del fuera de juego semiautomático. Y lejos de aclarar la jugada, la imagen generó aún más dudas. La posición del hombro de Ferran Torres en relación con la del defensor que le habilita, en este caso prácticamente en línea, hacía difícil entender cómo se había llegado a esa conclusión.

El punto clave, sin embargo, no está tanto en la línea trazada como en el momento elegido. Ahí es donde entra el verdadero problema. Tras analizar la jugada con MOCAP 3D, tomando como referencia el primer contacto de Pedri con el balón, que es el criterio reglamentario, la conclusión es clara: Ferran Torres estaba habilitado, incluso por unos centímetros.

 

 

El VAR escogió, de nuevo, un frame erróneo

 

Entonces, ¿qué ha fallado? La respuesta está en el frame escogido por el sistema. Si se observa detenidamente la secuencia del fuera de juego semiautomático, se aprecia que el VAR selecciona un instante en el que el balón ya ha sido golpeado y está en movimiento. No es el primer contacto, que es el momento que marca la normativa. Es un frame posterior. Y ese pequeño desfase temporal tiene una consecuencia directa: los jugadores aparecen ligeramente más adelantados en la imagen, lo suficiente como para alterar la decisión final.

 

 

Este tipo de error es especialmente grave en un sistema que presume, precisamente, de su precisión milimétrica. Se ha insistido en numerosas ocasiones en que el fuera de juego semiautomático trabaja con múltiples frames por segundo y que, por tanto, es prácticamente imposible equivocarse en la elección del momento exacto. Sin embargo, la realidad vuelve a desmontar ese discurso.

 

Cuarto error del SAOT contra el Barcelona esta temporada

 

Porque no es un caso aislado. Es el cuarto error de este tipo en LaLiga contra el Barcelona esta temporada. Cuatro. Una cifra que, por sí sola, iguala a la suma de errores sufridos por el resto de equipos de la competición. Una estadística que no solo es llamativa, sino difícil de explicar desde cualquier punto de vista técnico.

Si ampliamos el foco a competiciones europeas, el dato es aún más contundente. El Barcelona también sufrió un error del fuera de juego semiautomático en Champions League, lo que elevaría el total a cinco. Cinco decisiones erróneas en una misma temporada utilizando una tecnología que, en teoría, debía eliminar este tipo de situaciones.

 

¿Cambiarán las cosas con el chip en el balón?

 

La conclusión es tan evidente como preocupante. El problema no es la herramienta en sí, sino su aplicación. Porque el sistema puede ser preciso, pero si el frame elegido no es el correcto, todo el proceso pierde sentido. Y en este caso, el error no está en milímetros, está en décimas de segundo.

El fuera de juego semiautomático ha vuelto a fallar. Y vuelve a hacerlo en un escenario que ya empieza a parecer demasiado habitual. El debate, por tanto, ya no es si la tecnología funciona, sino si se está utilizando correctamente.

 

🚨💥 ÚLTIMAS NOTICIAS